@BlogCanalEducación | Las voces más relevantes del mundo educativo » Blog Archive » Utopías

Error: No se pudo crear el directorio wp-content/uploads/2017/12. Asegúrate de que el servidor tiene permisos de escritura para el directorio superior.

Lidia Santana Vega

Perfil

27 julio, 2015

En mis clases de la universidad les planteo a mis alumnas y alumnos algunas cuestiones que ellos etiquetan de utópicas;  yo les respondo que en la vida es necesario acariciar las utopías si queremos avanzar y subvertir un determinado estado de cosas. Cuando planteo que un buen proceso de enseñanza-aprendizaje debe estar sustentado en un dialogo humano abierto y auténtico entre el profesorado y el alumnado; que han de construirse espacios de aprendizaje donde los alumnos y las alumnas se sientan libres para expresarse y tenga su propia voz, tales cuestiones las consideran utópicas.

Cuando cito a Emilio Lledó para hacerles ver, tal como apunta este autor, que la libertad de expresión no consiste tanto en poder decir lo que nos venga en gana, sino es poder pensar lo que decimos, también lo consideran utópico. El alumnado entiende que estamos inmersos en un mundo globalizado y regido por el pensamiento único, por tanto no somos libres para gestar nuestros propios pensamientos. En parte tienen razón, pero se puede aplicar el pensamiento crítico para denunciar que la auténtica libertad de expresión en las sociedades democráticas está cercenada de raíz si no tenemos margen para la libertad de pensamiento.

Yo trato de razonar con ellos y les insto a que en sus proyectos de vida “dibujen utopías“, sean de la naturaleza que sean, ya que es la única manera de ir dando pasos hacia nuestros ideales de vida. Eduardo Galeano cuenta que estaba impartiendo una charla con su amigo Fernando Birri, director de cine argentino, a estudiantes de una universidad en Cartagena de Indias (Colombia). Al finalizar la charla un estudiante le preguntó a Fernando que para qué servía la utopía. Y Fernando Birri después de pensar su respuesta en silencio, respondió: “¿para qué sirve la utopía?, esta es una pregunta que me hago todos los días, yo también me pregunto para qué sirve la utopía. Y suelo pensar que la utopía está en el horizonte; si yo doy diez pasos la utopía se aleja diez pasos, y si doy veinte pasos la utopía se coloca veinte pasos más allá; por mucho que yo camine nunca la alcanzaré. Entonces, ¿para qué sirve la utopía? Para eso, para caminar”.

Estupenda respuesta; ir en pos de las utopías nos puede sacudir de encima la apatía, la desgana, la pereza y nos permite ampliar nuestro horizonte vital emprendiendo acciones para la mejora de la sociedad y de nuestra propia vida.

113 Comentarios a “Utopías

  1. EMMA MARIA GONZALEZ GONZALEZ

    Interesante la respuesta que ofrece Fernando Birri al especificar que las utopías sirven para caminar. Considero que todo aquello que promueve un cambio, que nos lleva a avanzar y que nos insta a mejorar en cualquier aspecto de nuestra vida parte en un primer momento de la idea o deseo de llevar acabo lo que hasta el momento se nos presentaba como algo utópico o inalcanzable” Nada es posible hasta que se hace”.

  2. Jordi Adonay Abreu Abad

    ¿No son los cambios sociales y las revoluciones situaciones que en su momento se basaban en idelaes utópicos? ¡Qué sería de, por ejemplo, las mujeres si nu hubiesen soñado con un sufragio universal en su momento! ¡o de la población afroamericana si Martin L. King no hubiese *SOÑADO* con una América libre, de verdad!. Es muy importante ser utópicos en ciertos aspectos si queremos que haya verdadera revolución social, pero yo creo que falta un aspecto más, que va muy ligado con la consecución de las utopías, a parte de la empatía, las ganas y la implicación: la rebeldía. Hay que tener esa pizca de rebeldía para poder poner patas arríba y efectuar grandes cambios, hacer que esas Utopías se hagan realidad. Los marcos legales están para cumplirlos, y, aunque no nos guste adminitrlo, nos dan una seguridad a la hora de ejercer la práctica profesional, pero si los analizamos bien podemos ser capaces de asombrarnos con el sin fin de posibilidades que tenemos para actuar, para ser rebeldes, para hacer realidad nuestras utopías, ligadas desde (sí, y muy necesario), la empatía, las ganas y la ilusión por implicarnos en lo que queramos conseguir. Hay un dicho que dice que las personas tienen la costumbre de soñar, dormimos, y soñamos cosas que sabemos que no se van a cumplir al despertar, pero la persona más peligrosa es la que sueña despierta, porque es muy posible que lo que sueñe, se haga realidad.

  3. Fátima Casañas

    En mi opinión, dentro de la educación no podemos tener un pensamiento utópico ya que simplemente nos exigen aprender ciertos conocimientos que nos preparan para realizar un examen. Hoy en día la creatividad, el pensamiento libre se apaga con pruebas como la EBAU, donde el alumnos y la alumna únicamente se preocupan por aprobar un examen. Ojala podamos caminar y ir consiguiendo más utopías para nuestra vida, pero la educación debería de ir de la mano de todo esto para poder conseguirlo.

  4. PATRICIA HERNANDEZ GARCIA

    El ser humano desde que la historia es historia siempre ha buscado mejorar y conquistar lo imposible (véase todos los periodos históricos, donde el cambio de uno a otro suele ser por avances y conquistas de la propia humanidad, que a la vez genera nuevos retos). Sin embargo, ese espíritu de conquista debe ser guiado. Si bien la utopía es ese destino inalcanzable que nos permite dibujar más huellas en el camino, también es verdad que el sentido del camino debe ser el correcto, pues no todos los sueños buscan lo mejor para la propia humanidad. Diferenciamos distopía de utopía según quien sea el observador: Para quien emprende el camino, crear la bomba atómica es una utopía. Para quien será la víctima, esta catástrofe es una distopía (como los libros de Orwell, de Bradbury, o algún que otro sistema económico-político).
    ¿Qué quiero decir con esto? Que el camino a emprender hasta lo utópico necesita de un guía que:
    - En primer lugar, guíe hasta realidades admisibles en la sociedad del momento, pues como ser humano, vivimos armonizados en sociedad (de lo contrario, lo que estaríamos alcanzando es una distopía).
    - En segundo lugar, que empuje cada vez que el caminante levante la vista, pues en una sociedad azotada actualmente por la crisis económica, por el hambre, por guerras (todos problemas creados por los avances humanos)…la utopía es lo único que quizás nos permita avanzar. Sin embargo, como más vale malo conocido que bueno por conocer, preferimos no afrontar un camino porque observamos que es largo y con muchos obstáculos. Y es ahí donde debemos empujar, como maestros, como profesores, como padres, como amigos… y evitar que la persona baje la vista. Debemos insistir en que siga mirando hacia el horizonte, pues realmente el mundo nunca cambia: Somos nosotros los que cambiamos.

  5. Alu01009118878

    La sociedad se encuentra sumergida en un estado de desánimo y malestar, donde el pesimismo se apodera del estilo de vida de las personas. Hablar de sueños, del deseo o del cambio, es inusual incluso catalogado como demencial. ¿Por qué no un cambio si el desagrado ante las diversas circunstancias es considerable?
    En muchas ocasiones, el cumplimiento de lo formal, de lo establecido es primordial pese a las intenciones de crear prácticas distintas. Es el caso de la educación. Por mucho que se fomente el sentido crítico, participativo, aprendizaje por el descubrimiento… al fin y al cabo hay que ser evaluados con metodologías tradicionales. ¿Cómo van a estimular a los alumnos, o simplemente hablarles de utopía cuando se encuentran en choque entre lo ideal y lo que existe?

  6. Beatriz Hernández López

    Me parece una reflexión de lo más interesante. Es verdad que caminar hacia la utopía puede ser simplemente para caminar, para avanzar. No podemos dejarnos llevar por el pensamiento de que son realidades utópicas, que no las podemos alcanzar y por eso ni siquiera las consideramos.
    A lo largo de la historia hemos ido avanzando hacia sociedades que en el pasado eran inimaginables, y desde luego no vamos a ser nosotros los que dejemos de avanzar en pro de un mundo mejor, de una vida mejor para nosotros. No es justo conformarse o acomodarse hay que seguir caminando porque así, siempre, estaremos más cerca que cuando empezamos.
    La considero una gran reflexión que debería ser transmitida e inculcada a las nuevas generaciones. Siempre y cuando empiece en nosotros mismos. Yo como maestra siempre pienso que la educación puede y debería mejorar y quiero luchar porque eso suceda, así que voy a caminar.

  7. Verónica Pérez Correa

    Estoy de acuerdo con que debemos plantearnos situaciones utópicas y dirigir nuestros objetivos y acciones hacia la consecución de las mismas, pero siempre desde una perspectiva realista y teniendo en cuenta que cabe la posibilidad de que no consigamos que se vean realizadas. Considero que es importante fijarnos unas metas o expectativas altas en todos los aspectos de nuestra vida (personal, profesional, social…) y estar dispuestos, en la medida de lo posible, a alcanzarlas. Bien es cierto que corremos el riesgo de cometer errores, sin embargo debemos hacer frente a esas situaciones con una actitud resiliente y pensando que siempre aprenderemos de ellos y gracias a ellos, seremos cada vez mejores. No obstante, si ni siquiera nos lo planteamos por miedo a fallar, a no conseguirlo, nos quedaremos estancados y avanzaremos.

    Esta idea es aplicable a todos los ámbitos. Si no se hubieran perseguido utopías, como la que en su momento fue que el hombre pudiera volar, probablemente ahora no existirá el avión. Esto solo es un mero ejemplo, pero si nos paramos a reflexionar en todas aquellas situaciones que hace años, décadas o siglos, eran utópicas, y actualmente son una realidad, nos daremos cuenta que perseguir esos ideales de vida no es tan descabellado.

    Desde mi punto de vista se trata de una característica que está en la naturaleza humana, somos seres curiosos y creativos, como especie, no nos conformamos, y esa es la base para estar motivados a seguir mejorado. Aunque a nivel personal también debemos pararnos a reflexionar y valorar aquello que tenemos, pues tampoco podemos menospreciarlo por perseguir unos ideales. Considero que, como todo en la vida, hay que hallar un equilibrio entre lo que tenemos y lo que deseamos.

  8. Idaira

    Me encuentro altamente de acuerdo con este post, la utopía es aquellos que nos mueve, que nos hace mejores, que permite que existan ideas que mejoran el mundo y que a aquellos que les dijeron que no eran válidos, que no servían o que eran unos inútiles hayan demostrado que sí que pueden, que sí que son válidos y que los retos, el espíritu y las ganas de superación pueden con todo. Conseguir para muchas personas aquello que desean les ha sido obstaculizado por la rigidez actual de que no todo es posible. Por ejemplo, un niño que quiere ser astronauta, esto se considera una utopía porque es algo que es muy complicado y hay que trabajar muchísimo para conseguirlo, pero ¿por qué quitar al niño esa ilusión? ¿por qué no motivarlo a superarse y conseguir sus sueños? posiblemente ese niño lo pueda conseguir si de verdad lo quiere. La sociedad va a lo práctico y rápidamente se desmotiva al primer bache o al primero no.
    Hay que enseñar a superarse y alcanzar esa utopía, y sino es posible al menos, como decía Fernando Birri, que consiga levantarnos y hacernos caminar para intentar alcanzar nuestros sueños.

  9. Sandra Hofer Ramos

    Porque si pensamos que un mundo utópico es posible, nunca perderemos la esperanza.

    Para eso sirve la utopia, para que sigamos manteniendo la esperanza de que siempre se puede conseguir algo mejor, que no podemos conformarnos y seguir caminando como si fuéramos un ejercito con un único objetivo en común. Cada persona debe pensar por si misma, creer que lo que desea hacer se puede hacer realidad. No hablo de sueños imposibles, de vivir en las nubes. Sino de que si tenemos una idea, y esa idea la planteamos y razonamos bien, con esfuerzo se podrá llevar a cabo.
    También hablo de que debemos aprovechar que vivimos en un país democrático donde, hasta ahora, nos dejan poder decir lo que pensamos, y hasta incluso podemos recibir ayudas para conseguir realizar esas ideas utópicas que se nos ocurren. Bien es cierto que siempre nos vamos a encontrar con obstáculos e inconvenientes que nos hagan creer que esta todo perdido o que lo que pensamos no se tiene en cuenta, pero eso no debe hacernos echar para atrás y desistir, sino coger más fuerzas y seguir adelante. Porque cuantos más luchemos por ese mundo utópico, más unión y fuerza existirá para conseguirlo.

    En conclusión, estoy de acuerdo con lo que planteas en este post. Porque soy de las que creen que siempre puede haber algo mejor, que lo de conformarse no es lo mío, y no debería ser lo de nadie. Porque si todos creemos y luchamos por un mundo utópico, ¿por qué no puede existir?

  10. DAISY ACOSTA GONZÁLEZ

    La utopía en el campo de la educación es un término que se emplea como pretexto para permanecer en la ley del mínimo esfuerzo y así no obtener un cambio y mejora. Decir que el esfuerzo y la esperanza están unidos entre sí en el proceso de enseñanza aprendizaje y a una educación de calidad.
    Ahora bien, si no tenemos en cuenta que en el sistema educativo se puede mejorar y pueden surgir nuevos cambios y expectativas nunca lo haremos sino somos conscientes de ello. Hay que tener en cuenta que a lo largo del tiempo se van realizando reformas y aunque no tengamos respuestas inmediatas si las podemos tener en un tiempo determinado.

  11. Ángela Hernández López

    Nada es imposible.

    Muchas veces pensamos en lo difícil que es realizar un sueño que queremos realizar, un objetivo que queremos conseguir, lo vemos como una utopía.

    En esta vida nada es fácil, la vida no es un camino de rosas. Por ello hay que poner todo nuestro ser, si queremos llevar a cabo aquello que queremos conseguir. Y para ello hay que empezar a caminar (ponernos en acción) porque como decía Eduarno Galeano ir hacia la utopía es caminar.

    Caminar, es empezar a desarrollar una acción, donde dicha acción es el motor de cambio y el proceso por el cual comenzamos a establecer puntos de relaciones con el entorno que nos permite llegar a desarrollar ese sueño.

    Y para poder realizar esto, debemos ser conscientes del momento en que estamos, y reflexionar de manera critica con lo que queremos conseguir. Pero nunca nos podemos olvidar de que no tenemos que perder la motivación, las ganas de luchar y las ganas para conseguir ese sueño o ¿utopía?.

    Paso a paso, se llega a la meta…

  12. Ana Méndez

    Bajo mi punto de vista considero que la educación es una utopía que está asociada a la transformación, al cambio, ligada a la práctica, la educación sólo es posible en la acción que es la forma de mirar sus efectos y sus valores.

    Pero la educación también tiene que ver con intenciones (que está más en el plano del deseo). El caminar con un rumbo en la vida es muy tentador, pero lo es más si el trayecto del caminante va acompañado de sentido, de hacia donde se pretende llegar.

    La utopía en educación nos indica continuamente que requerimos olvidar el camino andado para trazar uno nuevo. Donde la educación deberá tener un poderoso sentido a partir del gusto y el deseo de seguir caminando todo lo que se pueda con la finalidad de conocer.

  13. Virginia Camacho Marante

    Qué enriquecedor resulta tener expectativas de futuro –a largo y a corto plazo- que nos motive, nos mueva a ser mejor y alcanzar nuestras metas. Si dichas expectativas o deseos las etiquetamos de utópicas, parece que sin quererlo las alejamos de nuestras posibilidades, por ese factor que las caracteriza: la improbabilidad.

    En mi opinión, como estudiante puedo considerar ambas posturas y afirmar que un espacio de libre expresión y complicidad entre el profesorado y el alumnado, donde comparten opiniones y experiencias diversas, existe y es palpable en las aulas. Del mismo modo, lo puedo denominar como utópico en las clases donde el profesorado solo tiene dos posibles respuestas: “correcto” o “incorrecto”, las cuales van acompañadas de una nota que necesitamos. Es decir, dependiendo del contexto en el que nos encontremos, estaremos más cerca de la utopía o más cerca del deseo realista.

    Por tanto, aunque las utopías muchas veces no estén en nuestra mano, con esfuerzo y constancia, tras caminar y caminar, podremos llegar a ellas, para después volver a idealizar y crear otras nuevas. Lo importante es tener algo que nos mueva siempre. Llámelo utopía, deseo, meta, expectativa o sueño.

  14. Alba Del Rosario García Castro

    En mi opinión, la utopía en la educación por parte del alumnado, incluso de profesionales de la misma y de las administraciones es solo un concepto que se utiliza como excusa para no esforzarse por el cambio y la mejora de este elemento. La esperanza y el esfuerzo va estrechamente ligado al buen proceso de enseñanza y aprendizaje y a la educación de calidad, sea el nivel educativo que sea. Por tanto, si no entendemos que la educación puede mejorar y puede cambiar, nunca se hará. En el camino se van realizando las transformaciones, y tal vez no son inmediatas ni a corto plazo, pero sí a medio y a largo, puesto que los granos de arena que todos nosotros aportamos en la actualidad se verán recompensados en nuestras futuras generaciones, de eso estoy completamente segura.

  15. Estefanía León T.

    No me siento identificada con los alumnos que consideran una utopía que el buen proceso de enseñanza y aprendizaje debe acogerse al diálogo humano, o que se deban crear espacios de aprendizaje libres de expresión. Si por algo he elegido ser maestra es para poner mi grano de arena y “cambiar” el sistema educativo en la medida de mis posibilidades, porque, si no creemos que las cosas pueden cambiar, jamás las cambiaremos. No se si podemos llamar utopía a las ganas de mover el mundo, de mejorar las vidas de aquellos que nos rodean, pero de esas ganas no me faltan. Más que UTOPÍAS me gusta llamarlas sueños o ilusiones. Claramente uno llama sueño a aquellas cosas que ve lejanas pero, bajo mi punto de vista, aquellos sueños que nosotros construimos se convierten en retos, retos que nos auto exigimos y, aunque pueda parecer imposible, hacemos todo lo que está en nuestra mano por conseguir, cueste lo que cueste. Con todo esto quiero decir que, si nuestra ambición como maestros nos pide poner nuestro grano de arena para cambiar en algo la educación en las aulas, haremos todo lo posible por conseguirlo por muy utópico que sea, ya que, las cosas que realmente importan no se consiguen en un corto plazo de tiempo. Es posible que a lo largo de nuestra vida no consigamos grandes cambios, pero si conseguimos uno, aunque sea minúsculo, ya hemos dejado de lado la utopía.

  16. Yadica Brito Santos

    Las utopías son aquellos planes que vemos sin sentido, que no son viables pero que nos hace vibrar como personas, que nos enseña a caminar y nos obliga a seguir hacia delante. Es importante que las personas nos marquemos metas, las cuales podamos cumplir o no, ¿quién dice que ese plan que nos hemos marcado en la vida es utópico? Aquello que no conocemos nos da la sensación de que este hecho sin un sentido, hasta que llegamos al conocimiento, lo comprendemos y lo compartimos, es importante que acariciemos las utopías, ayudan a que nuestro conocimiento crezca y aquello que imaginamos se haga realidad. Por mucho que avance nuestra vida siempre encontraremos cosa y hechos que nos parezcan un sin razón hasta que aprendamos de ellos y lo analicemos. Para mí esa utopía nos mueve y nos estimula.

  17. Evelyn García

    Tras terminar de leer este post me pregunto qué es la utopía, en donde la RAE hace referencia a “la representación imaginativa de una sociedad futura de características favorecedoras del bien humano”.
    Por lo tanto, creo que este post define que cada uno de nosotros tenemos nuestros diferentes objetivos, pensamientos, metas, etc. por los cuales luchamos para poder conseguir ese sueño que por muy difícil que se nos presente seguiremos adelante para poder llegar aquello que realmente queremos. Por lo que la utopía debe ser parte de nosotros pues de una manera u otra nos hace ser como somos, nos hace avanzar y crecer como personas en la vida.
    Por último comparto la opinión de Fernando Birri, pues la utopía nos sirve para caminar, nos sirve para poder ir avanzando en cada uno de nuestros pasos, a pesar de que esos sueños, esas metas que queremos conseguir se va alejando más, aunque poco a poco te vayas acercando, y creas que vas llegando a aquello que deseas, eso se va distanciando más, pero te va haciendo crecer como persona e ir poniéndote mejores metas. Y pienso que cuando un sueño o una meta la hemos conseguido, nosotros mismos nos ponemos una meta más allá, la cual seguimos pensando que no podemos conseguir y las seguiremos categorizando como una utopía.

  18. Laura Cruz

    Me ha parecido un post interesante para reflexionar. Al igual que Fernando Birri, yo también pienso que las utopías sirven “para caminar”. Bajo mi punto de vista, una cualidad del ser humano es su capacidad de crear, imaginar, soñar, una sociedad ideal y distinta de la realidad. Cuando somos pequeños no tenemos miedo a crear utopías, sin embargo, con el paso del tiempo y por determinadas circunstancias de nuestra vida nos vamos convirtiendo en personas apáticas, conformistas… Las utopías en educación son necesarias, es necesario pensar que es posible cambiar el transcurso normal de las cosas, y como nos dice el post, “acariciar las utopías”. Los alumnos y alumnas deben sentirse libres para pensar, motivados para alcanzar sus propios sueños y metas personales, sin perder la curiosidad, la ambición y las ganas de caminar hacia una sociedad mejor.

  19. Alexandra Díaz

    En mi opinión, la utopía consiste en soñar con algo mejor, por ejemplo, una sociedad mejor, una educación mejor, etc., poder llegar a que algo es una utopía también significa que podemos mejorar, cambiar las cosas, y eso es bueno porque significa que somos analíticos y críticos con nosotros mismos y lo que nos rodea. También es verdad, que en la sociedad actual nos hemos vuelto un poco pensadores sedentarios, ya no nos interesa el cambio, no analizamos, nos sentimos cómodos dejando que la vida pase tal y como hasta ahora. Esto se puede deber a la globalización en la que nos vemos inmersos, en la que todos debemos dejar de lado nuestra creatividad, para ser personas como salidas del molde.

    Es por esto que deberíamos volver a pensar en las utopías, a pensar en cambiar, ya que no hay otro modo en el que podamos seguir creciendo y mejorando para llegar a tener un mundo más ideal, más adaptado a las necesidades que han ido surgiendo a lo largo de estos últimos años.

  20. ESTEFANIA CRISTINA BRAVO VIVAS

    No se debe confundir lo que es un Quimera con una Utopía, la primera se alimenta del desencanto la segunda de la esperanza, muchos confunden ideas utópicas con quimeras. Sin embargo para la identificación de una idea como utópica juegan un papel fundamental las expectativas, la esperanza, la determinación, las ideas revolucionarias que se encuentran en constante conflicto con sus contrapartes de desidia, de poca idealización, del individualismo y la banalización. Esta dualidad de pensamiento está anclada en la sociedad posmoderna, lo que puede ser la explicación al problema de cómo identificar una idea y su efecto a largo plazo. Sin embargo es veraz que el génesis de todo progreso, cambio o evolución está en ideas, sueños y sobre todo en el camino que se recorre para llegar a ellos, esa ambición no solo personal sino social o general, de auto superación que se basa en visiones de futuro, he allí donde reside la importancia de abrazar a las utopías, porque en ellas está el origen y nacimiento de todo cambio positivo o negativo según la manera de concebirlo y la concepción del que la genera. Como dijo el escritor francés Anatole François Thibault: “La utopía es el principio de todo progreso y el diseño de un futuro mejor´´, una afirmación que no puede ser más certera, donde los sueños juegan un papel clave para iniciar un proceso de evolución. Y soñar debe ser incentivado por las personas que nos guían. Ya lo decía Eleanor Roosevelt: “El futuro pertenece a quienes creen en la belleza de sus sueños´´.

  21. Patricia Z.

    Cuando era pequeña, siempre se referían a las utopías como aquellos sueños inalcanzables, que era mejor tener como deseos pues nunca se harían realidad. En otras palabras, que son utopías y espejismos eran como conceptos hermanos. Desde entonces, lo veo siempre como aquellos “ojalá”, deseos que pedirle al genio de la lámpara.

    Como se recoge en la RAE, las utopías se pueden definir cono aquel “plan, proyecto, doctrina o sistema deseables que parecen de muy difícil realización.” y, como bien menciona Lidia Santana, si un individuo está realmente motivado para lograr ese proyecto deseable, caminará lo que tenga que caminar a fin de lograr tocar, acariciar, y abrazar ese objetivo.

    Cabe recordar que no todos los caminos son fáciles y que, en ocasiones, es necesario tropezarse y caer para continuar adelante, es decir, es necesario tener ideas, ponerlas en práctica y evaluarse a uno mismo, ver en qué aspectos podemos mejorar, siempre, de cada al futuro. Errar está permitido, y es recomendable.

    Y, en caso de ser fácil, siempre hay trampas escondidas por el camino.

  22. María Núñez

    Soy maestra de Educación Primaria, y a lo largo de la carrera universitaria sin lugar a duda en mi mente cree un modelo de educación basada en clases donde el docente no estuviera condicionado por los libros de textos, donde el alumnado aprenderían de manera colaborativa y significativa a lo largo de su aprendizaje, y esa utopía tan fantástica que reflejaba en las unidades didácticas y situaciones de aprendizaje se fue a bajo cuando llegue a las prácticas externas, donde puede apreciar que una gran parte de los maestros y maestras siguen dando las clases como hace más de cincuenta años, y que además, tienen la libertad y los recursos necesarios para cambiar la enseñanza-aprendizaje tan arcaica, pero se han acomodado a esta educación “sin sentido”.
    Sin embargo, este hecho no ha cambiado mi forma de plantearme la enseñanza-aprendizaje, y espero que el día que ejerza mí profesión, conseguir cambiar la forma en la que el alumnado está aprendiendo y lograr que realmente aprendan significativamente. Para que sea un aprendizaje significativo, no hacen falta los libros de texto, sino que yo como docente elaboraré los materiales y recursos necesarios para que mis alumnos y alumnas aprendan todo lo indicado en las Leyes de Educación, pero de tal manera que ellos vean la relación que tienen los contenidos con su vida.
    Por lo tanto, si no creemos que se puede alcanzar ese sistema deseable que parece muy difícil de realizar, sino creemos en la utopía, para que seguir levantándonos cada día y luchar para cambiar y alcanzar cualquier meta que nos planteemos en cualquier ámbito de nuestra vida.

  23. Paula González Benítez

    Me ha gustado mucho este post, ya que me ha hecho reflexionar y preguntarme: ¿qué es la utopía? En consonancia con lo que dijo en su día Fernando Birri, la utopía nos permite caminar, avanzar y acercarnos cada vez más a esa idea, meta o sueño que un día pudimos pensar que era imposible de conseguir. La utopía entonces sería aquella cuestión que creemos que es imposible, pero que en realidad para alcanzarlo hace falta esfuerzo, dedicación y trabajo. En nuestra vida las utopías son necesarias e importantes, ya que pueden ser la clave que nos empuje y nos anime a cambiar una situación que nos afecte individualmente o a toda la sociedad.

    Con respecto a lo que se comentaba de los alumnos y alumnas, lamentablemente es algo que ocurre en educación más de lo que pensamos, a pesar de que existan personas que trabajan duramente por conseguir que determinadas cosas que se creen utópicas cambien, como puede ser que exista la colaboración y coordinación de la familia con el centro escolar de manera permanente. La propia educación es la que tiene la clave para cambiar esa forma de pensar de las personas. Se trataría entonces de motivar, hacer reflexionar e incentivar a todos, con el fin de que consigan cambiar aquello que un día les pareció una utopía.

  24. CARLA A. BUSTOS SÁNCHEZ

    Bajo mi punto de vista la Utopía es una forma de soñar, de querer mejorar. ¿Por qué digo esto?, porque qué seríamos si no concibiéramos un mundo ideal o el no poder soñar por uno así.
    Al ver el título de este post, corrí a leer que significaba exactamente, porque sí que tenía una ligera idea de lo que significaba pero para asegurarme acudí a buscar su significado exacto. Y, exactamente lo que me ponía era que la utopía es un “Proyecto, idea o sistema irrealizable en el momento en que se concibe o se plantea”, es por ello que por qué no se puede concebir la utopía como algo real, si es verdad que como dice Fernando Birri, mientras más caminamos hacia ella, más se aleja pero ¿y, qué tiene de malo?, ¿Quién impide soñar o idealizar algo? La utopía la considero como algo fundamental también para cambiar nuestra forma de pensar sobre la vida en sí, y como no, ayudarnos a mejorarla para poder conseguir esa utopía aunque a medida que nos acerquemos a ella, ésta se aleje aún más.

  25. Cristina González Estévez

    El comienzo de este post me sorprende, pues cuando Lidia plantea a sus alumnos ideas de educación alejadas de la educación tradicional, ellos piensan que se trata de utopías, concepto que significa que algo que se plantea es irrealizable. Desde mi punto de vista, y como recién graduada en Educación Infantil, considero que los alumnos de la Universidad que estudien para estar en el sistema educativo, tienen que ser alumnos con sueños y con creencias de que otra educación es posible, que tengan alegría y motivación por aprender y enseñar a aprender, crear una educación en la que los alumnos sean los protagonistas, que tengan voz, que sean partícipes de su propio aprendizaje. Es nuestra labor formar personas para el futuro, y esto no lo podemos hacer si lo consideramos una utopía, aunque al igual que Fernando Birri podemos pensar que es lo que nos ayuda a caminar y en cierta parte, a cumplir nuestros sueños.
    Considero imprescindible que las personas tengan vocación por lo que hacen, que hagan lo que realmente les gusta ya que esto ayudará a lograr lo que nos propongamos, como por ejemplo, sacar todo el potencial de nuestros alumnos para que en el futuro sean personas motivadas y autónomas, y que ellos también se propongan metas y no las consideren imposibles.

  26. JULIO JOSÉ DE LA ROSA HERNÁNDEZ

    Coincido totalmente con la idea que defiende Fernando Birri sobre qué es y para qué sirve la utopía, y es que es eso pues sirve para caminar, para que avancemos y no perdamos nunca la esperanza en mejorar y llegar a una situación o lugar mejor. Bien es cierto, que la utopía puede significar o estar relacionada con un tema según como la conciba una persona u otra, pero realmente esta metáfora del horizonte es a mi juicio la que más se ajustaría a lo que se entiende por utopía. Es decir, es algo con lo que continuamente estamos soñando pero que es o puede llegar a ser imposible de conseguir. Sin embargo, en referencia al campo de la educación no estoy de acuerdo de que se construyan o se piense en utopías pues como futuro profesional de la educación soy bastante optimista y considero que muchas cosas aunque puedan parecer utópicas por las dificultades que pueden existir para conseguirlas no llegan a ser cosas imposibles de conseguir, claro siempre y cuando todos los agentes educativos remen hacia la misma dirección. Por lo tanto, en el ámbito educativo debemos ser más optimista y pensar que cualquier situación o acto de enseñanza-aprendizaje no es algo utópico, quizás difícil de conseguir o de llegar a él pero nunca imposible. Pero bueno, como leemos en el post siempre es bueno pensar en utopías para conseguir mejorar y avanzar y no quedarnos quietos ante cosas que consideramos que son imposibles de obtener.

  27. Daniel Quintero Moreno

    El término de utopía no es más que una situación idílica a la que se desee llegar, es por ello que considero que cualquier proyecto que se pretenda realizar debe ser lo más ideal posible. Es decir, si las expectativas se tienen muy altas existe una mayor probabilidad de conseguirlo, que por el contrario si las expectativas son demasiada bajas y no existe ambición el proyecto tendrá un carácter mediocre.
    Por tanto para mí las utopías si son realizables y a su vez son necesarias ya que comparto la afirmación de Emilio Lledó que solo sirve para avanzar. Esto se refleja en el sistema educativo el cual nos establece unas pautas que se deben seguir, y si hay cualquier desviación de este “trayecto” se etiqueta dicha situación. Por el contrario pienso que el sistema educativo debería aspirar a esta situación perfecta sin que esta estuviese condicionada por los intereses particulares y políticos.

  28. NELSON REGALADO EXPOSITO

    Bajo mi punto de vista el concepto de utopía no existe ya que, para mí en líneas generales, no existe algo perfecto. Sabemos perfectamente que no existe una sociedad justa, donde todo discurre sin conflictos y en armonía. Siempre existe algo en lo que estemos en desacuerdo o algo que finalice en una discusión que afecte a la sociedad.
    Es cierto que el concepto de utopía ayuda a perseguir tus sueños, luchar por ellos y llegar a cumplirlos satisfactoriamente. Por lo tanto todos deberíamos luchar por conseguir algo cercano a lo que significa este concepto, lograr una sociedad perfecta y justa para todos, donde las cosas ocurran sin conflicto y en armonía.

  29. SONIA

    ¿Utopía? Para mí, la palabra “utopía” es soñar con ideales, alcanzarlos y poder llegar a cumplirlos. Asentando este concepto al ámbito educativo y como futura educadora, es verdad que soñar con ciertos ideales en educación, es muy difícil, pero no imposible. Conseguir una educación igualitaria, de calidad, basada en una exquisita formación, cooperatividad y la solidaridad… son algunas de las metas que hoy en día, todos los que estudiamos educación nos planteamos, sabiendo que su concreción será a medias, que la realidad irá poniendo límites a este sueño, pero que a la manera de un imán, irá atrayéndonos cada vez más cerca de ellos. Por ello, la utopía no debe ser una mentira que nos aleje de la realidad. Querer lograr una sociedad justa, no debe impedirnos ver que todavía queda mucho por hacer. Es muy importante soñar, pero soñemos acercándonos a los objetivos, solo así vale la pena crear utopías.

  30. Rita Cecilia González Díaz

    Comparto esta visión de la utopía como motor que acciona la propia vida. La utopía se caracteriza por ser inalcanzable pues si lo fuera sería únicamente un objetivo o logro. Esta naturaleza propia de la utopía le proporciona un halo de misterio y magia que resulta realmente atrayente. Por tanto, como respondía a su alumno Fernando Birri, la utopía sirve para caminar. Y yo planteo ¿Caminar de cualquier forma?, ¿Caminar sin sentido?, ¿Caminar por el mero hecho de caminar? Definitivamente no. Esa caminata debe realizarse con brío, con ganas, con fuerza, con coraje, con ilusión…Es decir, el camino hacia la utopía, que nunca alcanzaremos (ahí está la gracia), debe entenderse como una oportunidad constante de mejorar, de superarse, de dejar la desidia y la vagancia a un lado y sacar lo mejor de uno mismo.

    Por tanto, la utopía nos sirve para desarrollarnos personalmente. Es decir es un recurso motivador y enriquecedor que juega un papel fundamental en el transcurso de nuestra vida. Así un aficionado a la danza clásica, que sueña con bailar en las mejores compañías de danza del mundo, a pesar de ser esto imposible pues sus condiciones físicas no se lo permiten, se sustentará en esta utopía como motivación para trabajar de forma pasional, constante y estricta. Esto no le servirá para pasar a formar parte de ninguna compañía prestigiosa, pero sí para cultivar en él valores y habilidades propias de una persona exitosa en la vida: constancia, fuerza de voluntad, espíritu de superación, confianza en sus propias habilidades, etc. En definitiva, crecer como persona.

  31. Paula Rodriguez

    ¿Utopía?

    Para mi esta palabra representa sueños, sueños por cumplir y objetivos que puedes alcanzar. Es cierto que la sociedad en general no tiene objetivos grandes ni sueña con utopías, porque se ha normalizado la acción globalizadora de la vida, en la escuela, en el trabajo, con la familia etc. Nos han metido poco a poco en una sociedad en la cual no debes destacar, si lo haces te frenan y te etiquetan. Esto se ve mucho con los niños y niñas, cuando estos se salen de las rayas del dibujo que colorean ya no es válido, no se alienta la creatividad y eso hace que poco a poco nosotros los jóvenes no tengamos utopías. Me gustaría que desde que somos pequeños se nos dijera que nosotros podemos con todo y que cualquier utopía que tengamos se puede conseguir, está claro que para todo hay que trabajar duro y tener un constate esfuerzo, pero se puede conseguir.
    Por lo tanto, para mí las utopías existen, son únicas y sobre todo alcanzables.

  32. Tania Domínguez Palancares

    Sin duda coincido con la afirmación de Emilio Lledó, la utopía solo nos sirve para avanzar, porque conseguirse no se va a conseguir (desde mi punto de vista). Se sueña con un sistema educativo, social, político y legal que sea ideal y perfecto, pero para ello es necesario dejar atrás los intereses políticos y la avaricia.

    Somos un sistema movido por el dinero, por los intereses propios y no por los comunes. Somos una sociedad que solo piensa en tener más, más y más, y por tendencia somos egoístas. Sobre todo en el ámbito educativo, pues se enseña solo lo que se quiere que se sepa o más bien lo que interesa. Y esto lo que está generando es la división social por religiones, por clases sociales, sexo, opiniones…

    Se habla de libertad de expresión, pero en cuento llega alguien que va más allá de lo establecido y no responde a los ideales esperado se le frena. No quieren que pensemos, quieren que nos centremos en lo que nos ponen enfrente sin mirar hacia los lados. Creo que en algunos de los dibujos de Tonocci se explica muy bien el sistema educativo que seguimos y podemos ver reflexiones interesantes sobre la libertad de expresión de los estudiantes, por lo que voy a dejar uno de los link aquí por si alguien está interesado en ver esas observaciones que se hacen sobre la relación capitalista en la que vivimos y sobre las dos únicas relaciones que mueven nuestro mundo, la relación “poder-dominio” y la relación “económica-enseñanza”.

    http://www.reproduccionsocial.edusanluis.com.ar/2011/07/modelo-economico-reproductor.html

  33. Noelia Anahí Antón González

    Referente a este post me gustaría destacar el concepto de “acariciar las utopías” creo que el concepto de ver las utopías como algo que nos haga avanzar, nos motive es importante, porque así se cambian las cosas y se mejora. Pero creo que esa utopía es buscar ese algo que deseamos pero sin conseguirlo, lo que generaría desmotivación o desilusión en las persona. Es decir, creo que tenemos que plantearnos objetivos que se puedan conseguir y sea viable en nuestra vida (ámbito laboral, social, emocional…). Con esto no quiero decir que la utopía no sea necesaria porque sí creo que pensar en la utopía nos permite avanzar, querer ser mejores en lo que hacemos, pero siempre con un límite ya que esa utopía al final es inalcanzable.
    Por lo tanto con lo que me quedo es que seamos los mejores en lo que hacemos da igual en qué sentido, saca lo mejor de ti, que si al final no consigues esa utopía, sabrás que has dado todo.

  34. Sara García

    Buenos días,

    Una vez que he leído este post hace que reflexione sobre este concepto. Desde mi punto de vista, la utopía es la fuerza que te motiva a perseguir tus sueños o te mueve a hacer o conseguir algo útil y productivo tanto en tu vida como en la de los demás.

    La utopía debe motivarnos a eliminar todos los “no puedo”, ”la negatividad” o ”los prejuicios” que muchas veces nos surgen en nuestro día a día y debemos convertirlos en “fuerza” y “optimismo” para cambiar y poder perseguir todo aquello que nos propongamos porque hay veces que nos da miedo hacer cosas nuevas por miedo al fracaso o que no funcione, por ejemplo sin ir más lejos en nuestra propia práctica docente a veces no somos capaces de llevar a cabo en la realidad una serie de actividades por miedo a que no sean eficaces o no funcionen.

    Creo que todos necesitamos aplicar en nuestro día a día esa utopía o motivación para conseguir y hacer grandes cosas.

    Saludos.

  35. cesar valdivieso

    Saludos.
    Una utopía es un modelo ideal a seguir, el cual puede ayudar a efectuar cambios beneficiosos en las sociedades existentes.
    Aquí les dejo la mía:
    SALVEMOS AL MUNDO, DISEÑEMOS UN NUEVO MODELO DE SOCIEDAD.
    Si queremos construir una sociedad mundial que sea sostenible en el tiempo, debemos llevar su diseño a los extremos requeridos por la gravísima situación ambiental y social planteada en la actualidad, cuyo empeoramiento puede culminar en la destrucción de la especie humana.
    La solución para esta problemática potencialmente aniquiladora de nuestra “civilización”, representada por las guerras, las hambrunas, la explotación del hombre por el hombre y la destrucción del ecosistema, nunca llegará como resultado de aplicar simples paliativos dentro de un sistema de cosas esencialmente malo, por muy bien intencionados que éstos sean.
    Nuestra idea consiste en esbozar un prototipo de sociedad ideal realista y factible que rompa con los defectuosos parámetros actuales, y cuya difusión propicie la realización de cambios en el orden mundial establecido hasta que se logre la instauración en todo el planeta de un estado de bienestar generalizado y permanente.
    Este novedoso modelo de colectividad estaría representado por una ciudad sostenible y autosuficiente, que sería exhibida en forma de maquetas, video juegos, historietas, producciones fílmicas y parques temáticos, la cual poseería, entre otras, las siguientes características : Uso prioritario de materiales y tecnologías de punta amistosos con el medio ambiente; autosuficiencia tecnológica total; limitación del crecimiento económico y poblacional; supresión de la manipulación proveniente de factores de poder económicos, religiosos y políticos; desaparición de toda forma de reverencia entre seres humanos; eliminación del dinero en efectivo; gratuidad total de la salud y la educación; verdadero respeto a las libertades; y democracia real.
    En concreto, la convocatoria es para diseñes por tu cuenta un conglomerado urbano con esas características y la compartas con la humanidad, o te unas a nosotros en nuestro sitio web https://elmundofelizdelfuturo.blogspot.com/
    donde estamos trabajando en ese sentido.
    Atentamente, César Emilio Valdivieso París

  36. Paula

    Me pareció un post muy interesante, creo que todas las personas tienen derecho a construirse sus propios sueños, independientemente si se llagan conseguir o no, pero creo que con esfuerzo y constancia todo los sueños realistas pueden cumplirse.
    Todo ello, debería llevarse a cabo con el paso del tiempo, si nos hemos esforzado, pero a parte hay que comentar que vivimos en un mundo donde cualquier persona podría expresar su opinión sin tener miedo al rechazo o critica de otras, las cuales podrían hacer que tumben todos los sueños que te gustaría conseguir.
    Por lo que es bonito tener ilusiones y sueños, pero teniendo en cuenta que hay que luchar y darlo todo.

  37. LAURA GARCÍA BORGES

    ”La utopía es el principio de todo progreso y el diseño de un futuro mejor” . Creo que esta frase podría resumir muy bien el tema de este post. Mientras tengamos propósito, sueños, objetivos… los cuáles no importan tanto como el camino en sí que seguimos para llegar hasta lo que queremos conseguir o hasta donde queremos llegar. De esta manera siempre habrá esperanza y un motivo para seguir viviendo y tener ilusión por algo.

  38. Lucía Delgado

    Me ha parecido increíble la respuesta de Fernando Birri ante la pregunta de para qué sirve la utopía. He de admitir que antes de leer el texto cualquier objetivo que consideraba utópico lo quitaba de mi mente rápidamente porque, ¿para qué pensarlo si finalmente no lo iba a conseguir? Sin embargo, este punto de vista me ha hecho darme cuenta deque esas utopías son la clave para conseguir muchas otras cosas importantes también en la vida, paso a paso, sin prisa pero sin pausa y con la vista fija a ese horizonte inalcanzable.
    Cierto es que mucha gente piensa como yo lo hacía antes de esta lectura, sin embargo, ahora veo que ese pensamiento es la solución fácil, pero el decir “no puedo”, como bien dice el texto, nos lleva a la pereza y la desgana. Por eso, animo a todo el mundo: ACARICIEMOS UTOPÍAS

  39. Izaskun

    La utopía que, para muchas personas puede ser un concepto un tanto abstracto, bajo mi punto de vista es como la “magia” necesaria para poder alcanzar nuestros ideales en la vida.

    En consonancia con lo expuesto en el texto, la utopía es un aliciente para, en el día a día, eliminar la “negatividad” que muchas veces se convierte en nuestras gafas y que no nos permite ver desde otra perspectiva las cosas, frenándonos a la hora de hacer actividades u otra serie de actuaciones que son necesarias para alcanzar nuestros planes futuros o metas más cercanas.

    Por lo tanto, considero que todas/os necesitamos de una fuente de motivación para que nuestro día a día sea productivo y estimulante, no importa si le denomina utopía, fuente de motivación o de otra manera, simplemente creo que todos/as necesitamos un pequeño empujón y este está muy relacionado con la motivación.

  40. Natalia Cabrera Francisco

    Cada uno puede tener su propia definición de utopía, yo creo que la utopía es lo que te mueve para seguir adelante, es esa ayuda que hace que te levantes todos los días de la cama, es la esperanza e ilusión que siempre tendrás aunque nunca se cumpla, se suele decir que de ilusiones se vive, quizás también se pueda vivir de utopía.
    Creo que todos debemos o deberíamos de tener esa utopía de la que habla Eduardo Galeano en el horizonte, sino ¿por qué razón sigues adelante? ¿por qué te planteas proyectos o metas?, es como una especie de energía que te atrae y atrapa y no puedes soltar hasta casi alcanzarla.
    Es verdad que hoy en día nos levantan muchos muros que nos impiden expresarnos, que nos impiden el pensamiento crítico, sobre todo en España, un país en donde nos reprimen y nosotros no somos capaces de hacer nada, no luchamos, nos quedamos quietos sin pedir que se cumplan nuestros derechos, que podamos salir a la calle y ponernos en huelga sin necesidad de que acuda la policía porque es un acto pacífico, que podamos publicar nuestra opiniones (no ofensivas) en las redes. Un país en donde desde pequeñitos y mediante la educación hacen que sigamos a un líder que nos lo da todo hecho, que no permite opiniones diferentes y al que hay que hacer caso si o si, en donde se leen los deberes y no los derechos.
    Aún así, debemos creer en la utopía, ese lugar que nos ayudará a creer en un mundo mejor.

  41. Idaira

    Me parece interesante la aportación que se comenta de Emilio Lledó sobre la libertad de nuestras mentes, afirmando que la libertad de expresión consiste en poder pensar lo que decimos. Personalmente pienso que si tenemos un pensamiento que existe únicamente en nuestras mentes, es real para cada uno de nosotros y nosotras, pero también es cierto que ese pensamiento parece que no termina de hacerse real hasta que es compartido, hasta que hacemos partícipes a los demás para que puedan conocer lo que pasa por nuestras mentes.
    En este sentido, parece también imposible convivir de manera feliz si no tenemos utopías, aunque no quisiéramos, ¿cómo no imaginar utopias?, ¿cómo no desear alcanzarlas? Uno siempre tiene deseos futuros sobre cómo mejorar las cosas, cómo vivir más intensamente, cómo actuar ante los hechos futuros. Si tan solo viviéramos estáticos en el presente, sin metas, sin un horizonte, aunque sea lejano, que alcanzar, sin duda nuestras vidas serían totalmente infructíferas e insípidas.

  42. Coral Butrón

    Para mí, utopía es un ideal que no puede pasar a la acción en el mismo instante en el que se concibe por la persona utópica, generadora de ese pensamiento en una realidad concreta. La utopía crea emociones en esa persona relacionadas con la acción, el progreso y el avance hasta que esa idea se consigue en la medida de lo posible, total o parcialmente. El ideal utópico se crea por disconformidad con la realidad por parte de la persona utópica, la cual quiere mejorar la situación en la que vive, ya sea con un objetivo personal, social, cultural, etcétera.
    Yo me considero una persona muy utópica, tanto a nivel personal como profesional, sobre todo en relación con el ámbito educativo infantil, con la inclusión educativa y con el bienestar y felicidad de las personas. Soy utópica porque pienso que es necesario tener ideas nuevas en esta sociedad y llevarlas a la práctica para su alcance de forma esencialmente creativa ya que, desde mi punto de vista, pueden existir muchas limitaciones por parte del propio sistema o de la sociedad.
    Me ha parecido muy interesante la cita a la que ha hecho referencia la autora de este post sobre Eduardo Galeano. Es cierto que sí que es muy importante el producto final y cumplir la meta cuando tenemos una utopía, sin embargo, el camino que recorremos para que se lleve a cabo es lo que más enriquece porque nos puede llevar a conocer más la realidad, encontrar a personas que compartan nuestra misma meta o incluso tener nuevas utopías.
    Considero esencial que los profesionales de la educación tengamos utopías tras conocer la realidad exhaustivamente y que además, podamos llevar a cabo esos proyectos, siempre y cuando estén acordes con la dignidad y bienestar del alumnado.
    A nivel general, siento que en la sociedad, los adultos/as que se encuentran en la desesperanza y desilusión por las limitaciones sociales y que no tienen en cuenta sus utopías, deberían pensar sobre de las personas que lucharon hasta conseguir que las mujeres tengan derecho al voto o el simple hecho de que podamos compartir información desde una parte del mundo muy lejana a otra. También, deberían observar y aprender de las ideas “locas” de los más pequeños/as de esta sociedad, la mayoría de las veces justas y no contaminadas por factores sociales diversos.

  43. Beatriz

    Podemos definir la utopía como aquellos ideales de una sociedad perfecta en la que tenemos la concepción de muchas cosas que se pueden cambiar. Al hablar de esa perfección de la sociedad tenemos que hablar también de la justicia, concepto que está muy relacionado con esa sociedad perfecta en la que hay una armonía en toda la comunidad. Con todos estos conceptos queremos llegar a la idea final de una sociedad en la que no hay injusticias ni desigualdades.

    Cuando hablamos de este concepto siempre pensamos en una sociedad ideal en la que todos los sistemas funcionen de manera adecuada. Nos referimos con esta última idea al buen funcionamiento del sistema educativo, de la sanidad, la educación, la igualdad de género y de oportunidades, etc. Si hablamos de todos estos posibles cambios creo que en el fondo es porque creemos que se pueden realizar, sin embargo hay muchos impedimentos externos a estos sistemas que frenan estos posibles cambios que podrían favorecer, a nuestro entender, el buen funcionamiento de estos sistemas.

    En estos pensamientos utópicos podemos reflejar nuestras deseos de cambio y de transformación de la sociedad y de los/las que la controlan. Creo que estos pensamientos utópicos son parte de la vida de todos/as y que sin ellos no se podría soñar ni crear nuevos modelos de sociedad que vayan acordes a los cambios mismos que se producen en la historia y en las características de la población de cada momento.

    Que se sigan generando ideas utópicas es buena señal ya que esto demuestra que se sigue fomentando el pensamiento crítico y analítico de la población y esto puede generar nuevas aportaciones a los nuevos modelos de sociedad que se deben ir cambiando y mejorando, pero para ello es necesario un análisis previo de la situación actual y de todo lo que se podría mejorar en beneficio de la sociedad.

  44. TERESA AGUILAR JARA

    En la actualidad, como recoge Lidia Santana Vega en su post, se utiliza el término utopía cuando queremos referirnos a algún proyecto, deseo o plan ideal, que es beneficioso, por regla general para la comunidad pero que es muy improbable que suceda. En realidad, pensamos que las utopías son idealistas porque siempre se van quedando en experimentos teóricos. Indudablemente, la utopía es una proyección humana de un mundo ideal pero no está ajena a la realidad. Desde mi punto de vista, no tal y como recoge la definición pero si las ideas que recoge, tiene que haber un camino, una dirección para que haya un cómo llegar a realizar todos esos ideales.
    Las personas por naturaleza tenemos un espíritu utópico, buscamos un modelo social que nos ayude a alcanzar esa perfección que la naturaleza lleva consigo. Simplemente, por ser personas aspiramos a alcanzar nuestra propia felicidad y no debemos renunciar a la utopía de aspirar a vivir en un mundo en paz, en un sistema educativo donde todos tengamos las mismas oportunidades, etc.
    Sin embargo, desde mi punto de vista de vista no somos libres porque dependemos de la sociedad en la que vivimos y estamos siempre condicionados por algo. Nuestra libertad está determinada y regulada por dicha sociedad.
    Así que, seamos utópicos para conseguir que tengamos un mañana mejor. Como profesional que empieza en el mundo de la educación, quiero es utópica y con mi granito de arena contribuir para que cada vez más, la utopías dejen de ser solo teorías y empiecen a subvertir un determinado estado de cosas. Que aunque no sea la sociedad perfecta, como describe Moro, al menos se acaben las injusticias y consigamos una sociedad con mayor igualdad de oportunidades para todos.
    Y como dijo Ghandi:
    “No puedes cambiar al mundo, solo puedes ser el cambio que quieres ver en el mundo”.

  45. Saira González

    Hasta el momento de la lectura de este post, nunca me había planteado para qué sirven las “utopías”. Pero es cierto que nos permite dar pasos hacia delante para acercarnos o alcanzar el cambio. Si no creyéramos o pensáramos en algo utópico, no haríamos absolutamente nada para intentar conseguirlo. Sin embargo, desde el momento que uno cree en algo, automáticamente, pierde la apatía, la desgana y la pereza, para activarse y ponerse manos a la obra, así aunque no alcances el objetivo final, sí que seguramente se podrá apreciar el avance.
    Todo esto de la utopía, llevado a nuestro campo, como profesionales de la educación me parece muy interesante e importante, porque la educación en general necesita a unos agentes internos o externos que dibujen utopías con el fin de cambiar, y planteen los procesos de enseñanza-aprendizaje de diferentes maneras para conseguir, poco a poco, que la sociedad desarrolle de manera adecuada un pensamiento crítico, con la capacidad y la libertad de gestionar los propios pensamientos.
    “A partir de ahí, todo sería diferente, hasta la vida propia de cada individuo en particular” y aunque esto también parezca una utopía, por lo alejada que se encuentra ahora mismo la sociedad de ello, no por eso, dejaremos de pensar en cómo llegar a conseguirlo.

  46. Magnolia

    “Utopías”, un artículo interesante que invita a revisarse por dentro. Desde mi visión personal de este concepto, estoy totalmente de acuerdo con Eduardo Galeano en que las utopías tienen un significado positivo y práctico: sirven para caminar, avanzar y por esa razón se hace tan útil y necesario contar con ellas durante el transcurso de nuestras vidas. Es cierto que tal y como apunta la RAE, las utopías también denotan irrealismo e imposibilidad, pero en sintonía con la autora de este post, no debemos quedarnos con este aspecto desalentador que nos puede hacer caer en la desgana y la pereza, sino con la idea de que nos pueden servir para dar pasos hacia nuestros ideales de vida, mejorando esta última.
    Por otro lado, como estudiante universitaria no me siento representada en la idea de que el diálogo humano abierto y auténtico en los procesos de enseñanza-aprendizaje sea algo utópico, ni en que no somos libres para gestar nuestros propios pensamientos. Reconozco que se tratan de cuestiones complicadas y muy difíciles de llevar a cabo, ya que como se indica en el post, el sistema social en el que nos desenvolvemos no facilita las cosas, manipula y todo ello desemboca en que a veces no seamos capaces de pensar lo que decimos; pero no es imposible. Por el contrario (y ya no sé si será porque yo misma soy bastante utópica), me gusta creer que todavía existen personas que quieren y son capaces de cambiar poco a poco las reglas establecidas, con interés y ganas por dar pasos hacia una sociedad mejor desde su propio conocimiento y que no se dan por vencidas en este camino, aunque parezca que vayan a contracorriente.

  47. Virginia Rodríguez Elías

    Según la RAE (Real Academia Española) se entiende por utopía, al término que hace referencia a “un plan, proyecto, doctrina o sistema deseables que parecen de muy difícil realización”.

    En el marco educativo, la utopía estaría enfocada y dirigida hacía conseguir mejoras en los resultados académicos, en la calidad educativa y en la formación del alumnado como ciudadanos activos y partícipes en la creación de una sociedad libre y justa. El concepto utopía, hace referencia a un plan de futuro ideal, pero en la realidad (dentro de los centros educativos) alcanzarla es un camino lento y lleno de dificultades.

    Las ideas pasadas siguen estando presentes en muchos de los centros docentes, que no dejan posibilidad de representación, a las nuevas ideas y planes de mejora de las generaciones de profesionales que salen año tras año de las Universidades.

    Lo negativo de la utopía en el marco académico y los profesionales de la educación, es que nos vemos “atados” de pies y manos por medidas impuestas para alcanzarla, que cortan las posibilidades de renovación y mejoras positivas, en las que estancan esas nuevas ideas, y por lo tanto, el transcurso hacia un futuro académico mejor, es inviable.

    Como profesional de la Educación Social, considero que la utopía, es una cualidad que radica en todos los profesionales (ya sean del ámbito educativo o no) y que es una herramienta necesaria para llegar a conseguir unos objetivos a pequeña escala, que favorecerán a largo plazo, a un gran número de personas. Las ideas utópicas son necesarias para crear profesionales motivados, creativos, proactivos y comprometidos en su labor, para así, conseguir unos resultados favorables en su obtención de objetivos.

    Alcanzar la utopía por completo, es un proceso complicado, pero conseguir pequeñas partes de los ideales que los profesionales quieren obtener a lo largo de su vida profesional, si es posible. Eduardo Galeano, refuerza en la siguiente frase, la necesidad de la utopía y de su alcance a pequeña escala: “Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo”

  48. Noé

    Efectivamente, la libertad de expresión está cercenada de raíz. Por ejemplo, pongamos que yo me expresase en este foro con total libertad de expresión, de forma crítica y razonada ¿Qué consecuencias podría tener si ese comentario no gustase a quienes lo lean? Permanentemente estamos condicionados a hacer y decir lo que más nos conviene y no lo que nos gustaría y lo que realmente pensamos o queremos.
    Movidos por el interés y la necesidad de prosperar en una sociedad llena de condicionantes, ¿Realmente somos libres de ser y pensar cómo queramos? Con una educación interesada y fabricada para responder a los intereses de un sistema injusto, es muy difícil que queden personas libres llegada la madurez. Es el mundo de lo políticamente correcto, el mundo del qué dirán, un qué dirán del que depende nuestro éxito y nuestro progreso social, ya que estamos siendo permanentemente juzgados y analizados desde que nacemos. Vivimos rodeados de incoherencias manifiestas y sostenidas por unos pocos interesados que, tras una vida de rodillas, por fin han conseguido su sitio. Esto se define muy bien con un refrán que dice: “Ni pidas a quién pidió, ni sirvas a quién sirvió”.
    Hemos castrado el sentido crítico para facilitar la coexistencia pacífica, ya que de otra manera el sistema no se perpetuaría como lo hace, de forma tan injusta y ante los ojos de millones de espectadores. Por este motivo, no podemos permitirnos el lujo de dejar de ser utópicos, de dejar de soñar, de perder la esperanza que nos da la fuerza para seguir adelante. Cuanto más lejana sea la meta, mayores serán los logros. Si bien es cierto que la utopía siempre camina por delante, ¿Cuántas utopías de otro tiempo hoy ya son una realidad? La utopía es el motor del progreso, es el dibujo de un mundo mejor que viene a demostrarnos que “El que la sigue, la consigue” y que “Lo que no te mata te hace más fuerte”. Por eso, para que nuestras quejas se conviertan en hechos, para dejar de ser políticamente correctos, ser verdaderamente libres y así poder aspirar a un mañana mejor, por favor seamos utópicos.

  49. Noelia Alexandra Russi González

    La mención que Lidia Santana nos hace sobre la utopía considero que, aquello que se convierte en imposible o en inalcanzable para algunas personas, para otras puede ser vida y superación del día a día. No considero que una relación entre el profesorado y el alumnado se convierta en una utopía, ya que con la práctica de la misma se estaría llevando a cabo como bien nos menciona Lidia, un proceso de enseñanza aprendizaje digno de admirar. Ahora bien, si es verdad que a la hora de ponerlo en práctica muchos se quedan en el intento, pero no hay que rendirse y seguir intentándolo y de este modo como nos dice Fernando Birri poco a poco, nos vamos acercando más a esa utopía. Considero que lo utópico debe de existir y debe de estar ahí para que las personas nos superemos día a día y no conformarnos con lo que tenemos sino seguir luchando por mejorar y avanzar hacia un fututo “mejor”. Por eso no utilices la utopía como referente de lo inalcanzable o imposible utilízalo como lo ideal lo bello a lo que quieres y puedes llegar.

  50. Natalia Abreu Acosta

    Durante la carrera de Educación Primaria y las prácticas externas en los colegios, hablo de mi experiencia y la de mis compañeros más cercanos, vamos descubriendo nuestra personalidad como docentes, ya que dejamos de vernos como alumnos/as de una facultad. En las prácticas te vas implicando cada vez más en el aula: empiezas a pensar, reflexionar, sentir, cuestionar ciertas cosas, etc.
    Mediante la reflexión buscas soluciones diferentes a las situaciones que se presentan en el aula y muchas de las ideas no se ajustan con lo que otros docentes, con amplia experiencia, están acostumbrados.
    Descubres que tus ideas no “sirven” y son denominadas como “ideas utópicas”. Ideas utópicas que darían soluciones a las necesidades de los alumnos/as de las aulas por donde he pasado.
    A veces, estamos limitados por lo que opinan o creen los demás. Estamos tan influenciados que nos creemos lo que nos dicen. Dejamos atrás nuestras ideas u opiniones porque no se ajustan a lo que la mayoría espera escuchar y nos convencemos de que son inviables.
    Sean tus pensamientos, ideas, opiniones, etc., utópicas creo que no se deben abandonar. Ellas definen de alguna forma quien eres, te diferencian y deben marcar tu rumbo. Sean imposibles, inviables o no, creo que te acercan a lo que quieres para ti, para tus alumnos/as y para la sociedad, promueven el cambio y nos alientan a seguir. Abandonar tus ideas utópicas solo por ser utópicas es como abandonarte a ti mismo y pasar a ser uno más del rebaño, limitando quién eres, cómo piensas, cómo sientes y cómo actúas. Como consecuencia dejarás una huella que no te define, que no te convence y será imborrable vayas donde vayas y en las aulas donde hayas estado.

  51. Leticia González

    La utopía es el pensamiento hacia el progreso, la perfección, la mejora, los sueños, las ilusiones, las metas… que siempre vamos a ver como algo imposible de alcanzar. Pero pienso que son necesarias tener esas utopías para crecer y avanzar en la vida. Hay que tener ilusiones, ganas y esperanzas de luchar por conseguir nuestros sueños, sino nuestra vida no tendría ningún sentido. Por ello, hay que trabajar y progresar cada día para conseguir todo lo que nos propongamos, y aunque lo veamos lejos de nuestro alcance, hay que intentarlo para saber si lo podremos conseguir o no.

    Respecto a las utopías en el ámbito educativo, hay muchas. Entre ellas, destacar la principal utopía para mí, que es qué todas las personas tengan la oportunidad de acceder a la educación, ir al colegio, aprender y formarse. Espero que esto algún día se pudiera lograr y que todos puedan llegar a alcanzar algo tan bonito e imprescindible, como es la educación y a aprender cada día.
    Y pienso que si todos ponemos de nuestra parte para conseguir las utopías, se podrán lograr y sino acercarnos a ellas, que por intentarlo no se pierde nada.

  52. Santi Paz

    Me parece un post bastante bueno que define claramente como somos, personas puramente utópicas, con pensamientos, objetivos, ideales que nos gustaría llevar a cabo en la práctica y que en muchos casos, aunque sepamos que sean muy difíciles de conseguir, seguimos insistiendo. Y está claro que la utopía debe existir, porque es la que nos hace ser como somos. Si fuéramos personas sin objetivos, criterios, todo carecería de sentido alguno.
    Está claro que en muchos casos nos puede provocar desgana, pereza, apatía, pero es la utopía la que nos da sentido a ser mejores, a avanzar y a seguir nuestro duro camino.
    Me siento totalmente identificado con este post, dado que me considero una persona bastante luchadora, con muchos sueños por cumplir y sé de sobra que son difíciles, pero son éstos los que me hacen seguir siempre adelante y nunca rendirme, a pesar de las piedras que siempre suelen salir en el camino.
    Porque lo que hoy parece un sacrificio, terminará siendo el mayor logro de toda mi vida

  53. Pablo Paz

    Cuando nos referimos en este artículo a la utopia creo que hablamos de la forma ideal o por lo menos cómo nos gustaria poder llegar, hacer o conseguir aquello que nos proponemos, aunque en muchos casos esto no se corresponda a la realidad.
    Como bien se comenta,pienso que no es malo que el alumno tenga a lo largo de su proceso de enseñanza y aprendizaje un “pensamiento utópico” porque gracias a ello, puede comenzar a hacerse una idea sobre como quiere desarrollar algo de cara a su futuro, dar su punto de vista sobre un tema de actualidad, etc
    Por ejemplo: vivimos en un mundo en el que son unas pocas personas las que toman las decisiones en nuestro país y no son siempre afortunadas. Por ello el pensamiento utópico de cada persona, planteará de maneras diferentes, otras posibilidades para tomar esa única decisión.
    Es cierto también que lo utópico puede provocar estados negativos en el que la persona sufrirá altibajos en su desarrollo, pero es imprescindible que el escolar enfoque cómo quiere que se desarrollen algunos aspectos relacionados con su futuro o con la sociedad en general. Si esto es así, el discente debe de ser realista con la situación que vive y enfocar su realidad con la que mas se parezca con su propia utopía.

  54. JENNIFER CABALLERO

    Estoy de acuerdo con la idea propuesta en este blog de “acariciar” las utopías, pues estas, como producto resultante de mezclar sueños a priori inalcanzables, con una pequeña dosis de realidad, suponen un poderoso atractivo que evita que el ser humano caiga en la dejadez y la apatía. Estas quimeras favorecen que nos mantengamos ilusionados con la sola idea de visualizar su cumplimiento, nos permiten permanecer vivos y que consigamos pequeños logros, que de otra manera ni siquiera habríamos emprendido. Cuando hablamos de utopía dentro de nuestro campo, la educación, tendemos a imaginar un sistema en el que todo funcione a la perfección: igualdad de oportunidades para todos/as, satisfacción tanto de alumnos/as como del profesorado, en el proceso de enseñanza-aprendizaje; leyes que se ajustan como anillo al dedo a la práctica educativa, etc. En el fondo, aunque anhelamos que se produzcan los cambios necesarios para que se cumplan estos deseos, somos conscientes de que es prácticamente imposible que todo llegue a suceder en la práctica. Pero como bien dice el texto, esa ilusión es la que nos mantiene activos para continuar luchando por ganar pequeñas batallas, por ir sumando nuestro granito de arena en pro de la mejora, batallas que ni siquiera se librarían si nos deprendiéramos de las ilusiones y sueños en los que nos sumergen las utopías. Así que adelante, sigamos soñando con ideas utópicas, sigamos caminando hacia delante y transformando el futuro con nuestros pasos. “La utopía es el principio de todo progreso y el diseño de un futuro mejor” (Anatole France (1844-1924) Escritor francés).

  55. Angelica López

    Partiendo del texto, definimos la utopía como un plan o proyecto optimista que parece como irrealizable en el momento de su formulación. Cualquier proyecto requiere que se afronte con un optimismo y unas dosis de ilusión incalculables. Algo que creemos irrealizable y necesita de una imaginación superlativa para poder ser visualizado, imaginado, soñado y porque no, realizado.

    La utopía en la educación se postula como un elemento de transformación indispensable para la labor de los profesionales de la educación, sobre todo ahora, en un momento de nuestra sociedad, en que todos los ámbitos de la vida se rigen por la lógica de la economía y la política, olvidando que son las aspiraciones de los educandos y de todos los que componen este proceso las que deben orientar nuestra acción. Es por ello, que considero que una utopía no sólo constituye una serie de ideas sino también una mentalidad.

    Como alumna universitaria que ha pasado por todos los ciclos educativos, he visto como desde hace años se nos platean cosas utópicas, muchas cosas han sido imposibles de llevarse a cabo, pero otras tantas, se están empezando a ver poco a poco en las aulas, considero que el motor principal son los profesionales de la educación, debemos contar con profesionales capaces de aspirar siempre a más, profesionales con visión de futuro, que no se acomoden a la situación actual, profesionales que no se den por vencidos y que aporten idea utópicas, aun sabiendo que no llegaran a conseguirse muchas de ellas, porque sin ellos la utopía no existiría, y ¿ por qué no soñar con una educación mejor?.

    Cuando hablamos en clases de ideas utópicas, o elegimos diferentes modelos de educación, creo que lo hacemos inconscientemente, porque es lo que hemos aprendido,
    simplemente porque creemos que éstas medidas utópicas no se llevaran a cabo y queremos soluciones más rápidas y resultados inmediatos, sin embargo no nos damos cuenta, que eso no es la verdadera educación. Tenemos que aprender a ser profesionales con una visión de futuro mejor, no podemos ser meros profesionales con un conocimiento científico. Como encargados de la educación, tenemos la responsabilidad de reconstruir y hacer un mundo mejor de nuestras aulas.

    “Todo parece imposible hasta que se hace”. Nelson Mandela

  56. Gustavo

    Antes de hablar de la utopía, debemos definirla, por lo tanto la vamos a definir como un proyecto, deseo, o plan ideal, atrayente y beneficioso generalmente para una comunidad, que es muy improbable que suceda o que en el momento de su realización es irrealizable.

    Tomás Moro en su relato Utopía nos habla de una isla en la que se llevaría a cabo la organización ideal de la sociedad.

    Por lo tanto, cuando hablamos de utopía hacemos referencia a buscar nuestra propia felicidad y bienestar, a soñar despiertos con ésta realidad en la que nos gustaría vivir, aunque una vez que abramos los ojos, nos choquemos con la realidad en la que vivimos.

    No podemos perder de la vista las palabras que Fernando Birri dice cuando le preguntan ¿para qué sirve la utopía?, ya que con su respuesta “la utopía sirve para caminar” hace referencia a que si nos quedamos quietos sin prestar oposición y aceptando lo que tenemos, no vamos a conseguir nada, por lo tanto, tenemos que movernos y mostrarnos activos, buscando aquello que nos hace felices y añoramos.

    Estamos acostumbrados a examinar de forma crítica la sociedad en la que vivimos y a plantear o exigir medidas inmediatas a los problemas que encontramos en ella, en lugar de imaginar lo que sería para nosotros nuestra sociedad ideal.

    La utopía a día de hoy sería entendida como una huida hacia adelante sin meta definida; una huida en la que el individuo busca evadir la incertidumbre y alcanzar una felicidad más permanente (como puede ser el hecho de comprarse algo, irse de vacaciones,…)

  57. Katia González

    El título del texto y por ende, el contenido del mismo, me sumergen en el mundo mágico de los sueños más profundos que anhelo conseguir. “Utopía” es un término que por sí solo logra despertar una multitud de sensaciones, ya sea de desesperanza por parte de quienes piensan que, por mucho que se esfuercen, nunca alcanzarán su objetivo; como de esperanza por parte de los que, a pesar de las dificultades, tienen fe en alcanzar una meta.

    Concretamente, en lo relativo al ámbito educativo, a veces me planteo muchas metas de difícil consecución que me gustaría que se llegaran a alcanzar, utópicas. En este sentido, me gustaría que algún día se hiciera efectiva en la realidad la inclusión educativa, y todos los niños y niñas compartieran aula con su grupo de iguales, sin sentirse etiquetados ni marginados. También me gustaría que todo el alumnado disfrutara de la maravillosa experiencia que supone aprender y acudieran al colegio con ilusión. Asimismo, también los profesores deberían disfrutar de la fascinante tarea de enseñar. Además, anhelo que exista respeto, confianza y comprensión entre las familias y los docentes, valorando positivamente cada parte la labor de la otra. Por otro lado, también espero que exista igualdad de oportunidades para que, entre otras cosas, ningún niño o niña se quede sin estudiar por falta de medios económicos.

    Centrándonos en la orientación educativa y sociolaboral, para mí sería una utopía que todos los alumnos y alumnas recibieran un adecuado asesoramiento de forma preventiva y continua durante su escolaridad, intensificándose este durante los períodos críticos, como pudiera ser el fin de la misma. Así, los adolescentes podrían tomar la mejor decisión respecto a su futuro, sin dejarse llevar por falsas expectativas o creencias, influencias familiares, opiniones de su grupo de iguales o sesgos por pertenecer a un género masculino o femenino.

    Como maestra principiante y futura orientadora, elijo plantearme las mencionadas utopías desde la visión de la esperanza. De esta manera, me esforzaré por dar lo mejor de mí misma como persona y como profesional, para que algún día puedan cumplirse. Aunque sea consciente de que no es una tarea fácil, creo que es un derecho y un deber luchar por alcanzar los ideales que uno persigue, intentando mejorar el mundo que nos rodea. Hay muchas personas que también han pensado así, y gracias a su buen desempeño se han logrado cambios que en su momento parecían inalcanzables: ¿quién hubiera imaginado que las mujeres podrían estudiar una carrera universitaria, que un niño discapacitado iba a compartir aula ordinaria con su grupo de iguales, o que la educación emocional se convertiría en una asignatura de la enseñanza básica?

    Sinceramente, espero que nunca pase de la visión de la esperanza a la de la desesperanza respecto a los aspectos recogidos en este comentario. No pienso permitir que los obstáculos que me vaya encontrando a lo largo del camino me frenen en mi propósito. Ello no significa que no sea una persona realista y sea consciente de que probablemente no lo consiga en los términos en los que me lo he planteado. No obstante, me habré sentido realizada durante ese proceso, habré correspondido al compromiso que he adquirido con la educación al introducirme en este campo profesional, y habré aportado mi granito de arena, por pequeño que este haya podido ser. Tal y como expuso Fernando Birri: “¿Para qué sirve la utopía? Para eso, para caminar”.

  58. María de los Ángeles Rodríguez Rodríguez

    Después de haber leído este post de Lidia Santana, llamado “Utopías”, consideró que tal y como ella nos propone en las clases: “(…) en la vida es necesario acariciar las utopías si queremos avanzar y subvertir un determinado estado de cosas (…)”. Desde mi punto de vista si uno no tiene utopías en su vida, carece de sueños y metas que desear conseguir y cuanto más cueste alcanzar estos sueños y metas mayor será la satisfacción al alcanzarlos.

    Además en la actualidad tal y como dice Lidia Santana “(…) estamos inmersos en un mundo globalizado y regido por el pensamiento único, por tanto no somos libres para gestar nuestros propios pensamientos”, pero el hecho vivir en este no debe marcar nuestras formar de ver la vida, muestro pensamientos, nuestros sueños y nuestras metas, ya que cada persona tiene que tener libertad para expresar su punto de vista en cada situación, con el fin de luchar y conseguir las metas que tiene establecidas en su vida.

  59. Eduardo Lorenzo

    La utopía existe. Siempre ha existido. Todas las personas sueñan con ella alguna vez en la vida. Muy pocas logran alcanzarla, y sin embargo se considera inalcanzable. Entonces, ¿cuál es la diferencia?

    Mi concepto de utopía tiene un sentido personal e introspectivo. Toda persona tiene en su interior su propia utopía, y trata de seguirla desde que la tiene bien clara. Hay utopías de toda clase y variedad, desde pequeñas metas y logros personales hasta grandes ambiciones para con la humanidad y la sociedad en general. El problema surge cuando alguien se propone seguir una utopía demasiado grande, demasiado ambiciosa y demasiado pesada.

    Las utopías también tienen su propio volumen y peso. Ninguna tiene el mismo tamaño ni pesa lo mismo que otra. Considero las utopías como cajas de sueños, todas diferentes unas de otras. Si una persona se propone seguir una utopía diminuta, como un pequeño logro personal, su peso no será difícil de cargar, y por tanto conseguirá sacarla del campo de los sueños para llevarla hasta el de la realidad.
    Pensemos ahora en una utopía gigantesca. Tan grande y tan enorme cuya envergadura supere incluso al de una isla, o un continente. ¿Cambiar la Educación? ¿Encontrar la cura a todos los males? ¿Erradicar las guerras y las epidemias? ¿Eliminar la contaminación? ¿La paz mundial? Todas esas utopías son colosalmente titánicas. ¿Podrá una sola persona cargar con una de ellas para llevarla desde el campo de los sueños hasta el de la realidad?

    Considero la utopía similar a la felicidad. La perseguimos con el único objetivo de ser felices. Y de hecho lo conseguimos, cada vez que nos proponemos una utopía pequeña y la alcanzamos. Si por el contrario nos planteamos una gigantesca y muy por encima de nuestras posibilidades, es normal que nos sintamos frustrados y decepcionados. Por el simple hecho de no poder cargar con tanto peso. Ahí está la diferencia entre las personas que alcanzan utopías y las que no, y por ende se sienten plenas y felices.

    Dibujar utopías es uno de los artes más bellos que existen. Y me parece perfecto e ideal que se plantee su enseñanza en los centros educativos. Pero también se debe enseñar a dibujarlas con cuidado. No crear utopías demasiado grandes, a menos que se hagan en grandes grupos. Porque para una sola persona es difícil, pero para varias o un gran grupo no tanto. Hay que saber qué tamaño de utopía queremos plantearnos y, si es demasiado grande, dibujarla con más personas. Porque entre todas ellas cargan con el peso de su caja.

    Imaginemos por un momento una de las grandes utopías anteriormente citadas. ¿Cuántas personas harían falta para cargar con el peso de semejante caja? Probablemente millones. ¿Entonces qué hace falta para cumplir una sola de ellas? Que millones de personas persigan esa misma utopía.

    El secreto, desde mi humilde opinión, no se encuentra en el tipo de utopía que ansiamos conseguir, sino en si somos capaces de cargar con su peso. Si la humanidad entera aspira seguir una misma utopía, y si entre todos cargamos con el peso de su caja, sin duda es posible convertirla en realidad.

  60. DESIREE GONZÁLEZ GONZÁLEZ

    Bajo mi punto de vista como alumna universitaria durante casi cinco años, he de decir que muchas veces entre compañeros/as hemos hablado del significado de utopía. En cuanto al concepto de utopía podemos decir que una utopía es algo que debería ser, pero en realidad no lo es y que además ese algo es muy difícil de alcanzar. Por ejemplo, el ámbito de la Educación está lleno de utopías ya que todavía hay un amplio abanico de objetivos o metas que no se han conseguido. No obstante, a favor de lo que expone la autora Lidia Santana Vega debemos ver las utopías como sueños difíciles incluso de alcanzar pero que con lucha y constancia se pueden lograr. La realidad es que en las aulas no siempre vemos un profesorado dispuesto a luchas por esas utopías y se “acomodan” a lo que es, y no a lo que debería ser, ya sea por desgana, comodidad, falta de tiempo, etc.

    Como bien expone Fernando Birri, las utopías deben ser el motivo por el cual seguir luchando, caminando, avanzando, hacia esos sueños que aún están por cumplir pero para poder conseguirlo primero tenemos que lograr que la sociedad sea capaz de generar un pensamiento crítico y que además pueda expresarlo libremente sobre lo que es con lo que debería ser. Como profesionales de la Educación, considero que demos luchar por esas utopías, teniendo siempre en cuenta que a pesar de que cada vez más se vayan alejando cuando estemos apunto de conseguirlo, no debemos perder la esperanza y luchar por ello ya que estamos en una sociedad que constantemente está caminando.

  61. Lucía Hernández López

    “La más pequeña de las personas con el más grande de los sueños” ¿Por qué no definir así a una persona utópica? Y es que, cuando hablamos de sueños utópicos, hablamos de sueños tan grandes que el resto de las personas no pueden verlos hechos realidad, son sueños gigantescos, sueños que hacen que la persona que los imagina se sienta la más pequeña del mundo, porque en el fondo es consciente de que ni siendo la más grande podría conseguirlos.

    Es curiosa esa extraña atracción que siente uno cuando ve la palabra “utopía” en el título de este blog, cuando antes de leerlo te imaginas miles de cosas que se pueden decir, miles de sueños utópicos que las personas hemos tenido y que han quedado ahí, en simples sueños utópicos, porque quizás, solo quizás, no tenemos el valor para hacer que dejen de ser sueños, para que como le respondió Fernando Birri al alumno que le preguntó sobre la utilidad de la utopía, guíen nuestro camino. Pues en el fondo no hay mayor barrera en la lucha por nuestros sueños que nosotros mismos.

    ¿Qué pasa con muchos profesores cuando llegan por primera vez a un aula? Todos cuando empezamos algo lo hacemos con ilusión, con la idea de conseguir milagros, generamos nuestras pequeñas utopías que son las que guían nuestro camino, y es cierto, no conseguimos que todo sea perfecto, el camino está plagado de muchísimas dificultades, barreras, obstáculos que tan solo demuestran que los soñadores luchan contra ellos mismos y contra el mundo, y al final esa meta que nos habíamos planteado no se logra, pero hemos logrado otras cosas, otras que aunque pequeñas en comparación con nuestro objetivo, son las grandes cosas que haremos en nuestra vida.

    El problema es que la mayoría de la gente se cansa de luchar contra las barreras que le pone el mundo, se cansa de todas las decepciones que supone ser un soñador, se cansa simplemente de ver que la gente en vez de animarle, de darle fuerzas, le alienta para que se rinda antes incluso de empezar. Y sí, esto no es un discurso “utópico” donde todo soñador obtiene lo que quiere y tiene fuerzas para seguir adelante, la gente tira la toalla, deja de luchar porque está cansada de ver como el mundo le da la espalda cuando le pide luchar por un mundo mejor. Es más fácil ser realista, acomodarse y dejar que el mundo siga su curso, porque al fin y al cabo, el mundo no espera mucho más de nosotros, simplemente que nos adaptemos a las leyes ya impuestas.

    Con apenas nueve años, me pusieron en el colegio una película “Cadena de favores”, una película “utópica” para muchos, pero una película que en el fondo a mí me hizo soñar en cómo podía cambiar el mundo. Está claro que aquellos grandes sueños de una persona tan pequeña jamás se hicieron realidad pero, me quedo con una frase de esa película que me hace tener todavía algunas esperanzas. En la película, el protagonista le pregunta a su profesor “¿qué hace usted para cambiar el mundo?”, la respuesta aunque simple también me hace sentir que tengo una de las pocas profesiones que puede ayudarnos a cambiar la realidad y a acercarnos un poco más a ese mundo “utópico” que todos deseamos. La respuesta fue bastante concisa “duermo ocho horas, tomo un desayuno fuerte, llego a clase a mi hora y luego os paso la pelota a vosotros”

    ¿Por qué no? ¿Por qué no cambiar el mundo enseñando a los niños a soñar con hacerlo? Muchos pensarán que planteo una idea utópica, pero al final es mi “utopía”, la que me mueve y me hace tener un pequeño mundo de sueños e ideas en la cabeza. Quizás no se cumplan todas, puede que ni siquiera un uno por ciento de ellas, pero asumo el testigo de ese maestro que nos puso esa película en su día y que me hizo soñar durante algún tiempo con esa idea de cambiar el mundo.

    Empecé esta reflexión definiendo a una persona utópica como “la más pequeña de las personas con el más grande de los sueños. Y quiero acabar esta reflexión definiendo la utopía como “el más pequeño de los sueños de las personas más grandes”.

  62. Rubén Pérez Guanche

    Podemos partir de la definición de utopía de Anatole France: ” La utopía es el principio de todo progreso y el diseño de un futuro mejor”. Por lo tanto, es indudable que pensamientos que se tenían hace cientos de años, que eran considerados utópicos, son hoy en día una realidad. “En la utopía de ayer, se incubó la realidad de hoy, así como en la utopía de mañana palpitarán nuevas realidades”. (José Ingenieros).
    Es nuestra mentalidad del momento presente, del ya, del ahora, la que nos lleva a hacer juicios de valor precipitados, tachando a un mundo mejor como utópico, simplemente por la lejanía de ver el objetivo potencial, convertido en acto. Tal vez por el miedo y lo ardua que puede resultar la tarea, lejos del alcance de la resistencia humana.

    Ahora bien, hay que tener presente ese pensamiento de instantaneidad humano y entender, que el camino vital es limitado y la idea de luchar por ideales no siempre es una opción. No son muchos los que aguantan la presión de luchar por sus creencias en un sistema, que alejado de perfecto, pone barreras y límites complicados de conseguir. Aquellos que siguen luchando por alcanzar lo que otros tachan de utópico, son los verdaderos héroes, valientes que dedican su vida a ver un mundo mejor a sus ojos y luchan por conseguirlo, sin importar cuanta distancia exista en la consecución de la meta propuesta
    Son esas personas diferentes, con brillo en los ojos y halo de esperanza que no pierden la fe en la humanidad y se permiten soñar, son los llamados idealistas que nadan a contracorriente de una sociedad impuesta, que censura pensamientos reales, igualitarios y soñadores.

    La utopía no es solamente la esperanza de un mundo mejor. Es la cristalización de los pensamientos individuales innovadores más allá de los límites impuestos por altos cargos. Y en la otra cara de la moneda, encontramos la distopía. Si bien la utopía idealiza y proyecta sistemas y doctrinas de sociedades perfectas, funcionales e idóneas, la distopía lleva las consecuencias de los planteamientos utópicos disciplinantes, a extremos indeseables. En este sentido, la distopía explora la realidad para anticipar cómo ciertos métodos de conducción de la sociedad podrían derivar en sistemas totalitarios, injustos y espantosos.

    Hablamos ahora de los realistas, esas personas que aceptan las concepciones humanas, prefieren adaptarse a lo que les obligan y no se permiten creer en sueños utópicos propiamente dichos. Aquellos que por suerte, o por desgracia, aceptan las cosas tal y como son y luchan por cambiarlo en la medida de lo posible, sin soñar con lo inalcanzable.

    Deberíamos preguntarnos si caminar en pro de una utopía es la mejor manera de progreso, o por el contrario, se debe caminar aprovechando pellizcos de libertad que nos permitan avanzar realmente. En cuanto a esto, me considero una persona realista, no distópica, que se aleja de idealismos alejados de ser instaurados. Que lucho por encontrar agujeros en el sistema para conseguir un mundo mejor factiblemente realizable.
    Han sido tantas las caídas y la pérdida de fe en la sociedad los que me han cambiado el pensamiento positivo en pro de un mundo idílico, será quizás para mí una utopía volver a ser utópico o quizás no y tal vez, soy simplemente un cobarde.

  63. Sara Sosa Hernández

    La utopía es considerada como la idea, idealización o representación de una civilización ideal, ficticia, imaginaria y fantástica que será equivalente o alternativa al mundo actual. Por otro lado, el término utopía también puede otorgarse a aquel proyecto o doctrina que se piensa como idóneo, pero no factible o de ardua puesta en práctica.

    En este sentido, para mí la utopía no se centra ni destaca por ello, ya que al igual que la autora Lidia Santana, considero que la utopía es un modo optimista de imaginar cómo nos gustaría que fuera el mundo y las cosas, luchando de forma constante por intentar mejorar y por conseguir acercarnos más a ese mundo y vida que se quiere lograr. Palpar las utopías no es como mucha gente piensa, una pérdida de tiempo, en ellas creamos, reflexionamos, luchamos y estamos vivos para cambiar las cosas que observamos en la vida y en el mundo y que deben transformarse para mejorar.

    La utopía atiende a una sociedad que no existe pero que debería y podría existir si nosotros los humanos nos lo planteáramos. Hoy en día localizamos multitud de debates que giran en torno a ella, a la de su posibilidad, considerándolas en muchos casos, de naturaleza irreal. Sin embargo, la historia de la humanidad nos expresa que esa naturaleza que muchos suponen tan irrealizable, en muchos casos ha conseguido hacerse real; donde como por ejemplo los europeos de hace cien años, analfabetos en su gran mayoría, deliberarían que sería muy enriquecedor saber leer y escribir, pero que era un deseo y aspiración fantástico ya que durante milenios, el conjunto y la mayoría de la población había sido analfabeta. Por todo ello, podemos apreciar que nuestros logros han sido esperanzas y deseos de generaciones de personas que creían que esas mejoras eran “irreales” para ellas.

    Considero que la utopía es realizable y se puede alcanzar si se es constante en ello. ¿Por qué no? ¿Por qué no luchar por nuestros sueños, por una mejora en el mundo, por un cambio en la vida? ¿Por qué conformarnos con lo que consideramos y creemos que se puede llevar a cabo? ¿Por qué no imaginar e intentar crear eso que un día nos dio aliento, ganas y fuerza para pensar y luchar por cambiar aquello que mucha gente considera utópico?

    La utopía forma parte de nuestras vidas y de nuestra sociedad, considerando que funciona como un ideal regulador de los anhelos y deseos éticos y políticos de la humanidad y observando cómo a pesar de ser un ideal que no existe, puede y debe existir si nos lo proponemos.

    Para mí, ser utópico es ser más adulto, ya que uno está inspirado y entusiasmado por un ideal razonable y cuerdo, donde la esperanza se palpa en cada zona y donde se produce una acción para la plena realización como persona. La utopía siempre ha estado y está entre las aspiraciones humanas como indagación continua y constante de una vida común solidaria entre iguales, formando parte del armazón permanente de nuestra conciencia como un rasgo definitorio de lo humano.

    Como persona y como profesional de la educación, no me rindo en crear, imaginar y luchar por todas esas ideas que tantas personas consideran utópicas, ya que al fin, son esperanzas que te permiten seguir caminando y seguir pisando fuerte con ansias y ganas.

    Siempre he sido una persona con ideas y pensamientos que la gente denomina de utópicos y no me canso de decirles que esos pensamientos y estas ideas me permiten seguir luchando por esos ideales que me hacen sentir viva, que me llevan a pensar, a reflexionar y a luchar por todos esos objetivos que me gustaría conseguir. Si todos lucháramos por conseguir esas “utopías”, el mundo sería diferente y considero que en este mundo lo que se necesita es eso, gente con ideas utópicas, que permitan dirigirnos y acércanos un poco más al cambio, a la mejora y a la humanidad que en muchos casos se ha perdido.

  64. REHISKA STEFHANIA MEDINA PINTO

    La utopía, cuyo significado pocas personas conocen y sin embargo todas las personas tenemos y seguimos en nuestra vida. Nos pasamos la vida siguiendo una utopía, un deseo, una meta a conseguir, y cada vez que nos acercamos a ella nos sugieren nuevas utopías, en palabras de Fernando Birri, cada vez que nos acercamos a la utopía ésta se aleja, y lo relaciono con eso, a cuando creemos que estamos cerca de ella y que por fin lo vamos a conseguir, surge otra nueva utopía que la vemos igual de lejos. Pero pienso que eso es la vida, siempre seguir luchando por algo, tener una motivación por la cual seguir avanzando y mejorando, siempre haciendo lo que nos haga feliz. La utopía podemos desplazarla a cualquier ámbito, como por ejemplo una sociedad utópica, o un sistema educativo utópico, algo fantástico, deseado… donde no podemos dejar de luchar por ello, para conseguirlo, que nadie nos quite la libertad de soñar, desear y de expresarnos, porque sin eso no somos nada, no tenemos vida.

  65. Elisabet Acosta

    Este post de Lidia Santana me ha hecho reflexionar sobre las metas que debemos de imponernos para mejorar en la vida, afianzar nuestros conocimientos y continuar creciendo como personas. Pues como bien dice Lidia Santana al final de su post, el intentar alcanzar las utopías hace que continuamente nos enfrentemos a nuevos retos y el alcanzarnos, nos hará crecer como personas y querer seguir hacia delante.
    En definitiva, este post me ha resultado muy interesante porque provoca en quien lo lee, una sensación de motivación a querer fijar y enfrentar nuevos retos que nos lleven a crecer en la vida.

  66. Omayra Veci Roblas

    Sinceramente nunca había pensado en la palabra “utopía” como la describe Lidia Santana, “(…) en la vida es necesario acariciar las utopías si queremos avanzar y subvertir un determinado estado de cosas” “(…) en sus proyectos de vida dibujen utopías, sean de la naturaleza que sean, ya que es la única manera de ir dando pasos hacia nuestros ideales de vida”. Después de leer este post, estoy totalmente de acuerdo con ella, porque gracias a todo eso que te imaginas, deseas, quieres… que pase en tu vida (la utopía realmente, porque te acabas preguntando siempre si lo lograrás, si será posible), luchas día a día para lograrlo y cada vez que caes en el intento, te vuelves a levantar para seguir esforzándote cada día y lograrlo con más ganas.

  67. Adelina

    En nuestra vida es indispensable tener algo a lo que agarrarnos, para seguir superándonos y seguir caminado hasta donde queremos llegar. Es indispensable que las personas tengamos sueños, aspiraciones, y que se propongan metas, de esta manera tendrán un motivo por el que levantarte cada día y luchar hasta no poder mas. Por este motivo es tan importante la palabra “utopía”, ya que es esta palabra la que nos ayuda a esforzarnos para alcanzar lo que queremos aunque parezca inalcanzable.

  68. Sonia

    La utopía siempre ha estado presente en nuestra sociedad. Pero, poco a poco nos hemos ido acercando hacia ella y esto se ve reflejado en el sistema educativo. En palabras de Fernando Birri, cada vez que nos acercamos a la utopía ésta se aleja. En este sentido, a pesar de que se han ido fraguando nuevos modelos pedagógicos que intentan aproximarse a la utopía, avanzando, progresando, evolucionando y fomentando cambios para la mejora educativa, a través de los cuales se pretende dotar al alumnado de capacidad crítica y reflexiva para adaptarse a la realidad, el discurso político ha ido mermando los pequeños progresos sociales y educativos.

    Ante esto, surge una cuestión ¿realmente hemos alcanzado la finalidad real de la educación? ¿hemos conseguido ser seres libres? En mi opinión, lo político invade todos los ámbitos de nuestra vida, incluso a lo educativo, pues realmente estamos inhibidos por el discurso político y de la productividad, en el que la reflexión y la crítica no tiene cabida, así como la educación en valores, corrompiendo la verdadera finalidad de la educación. Estamos muy condicionados por lo que la sociedad espera de nosotros, sin que ésta se preocupe por las necesidades reales de los escolares. Así, en la educación los espacios de diálogo y debate sobre diferentes temas son utópicos, pues al estudiantado se cohibe en mostrar su propia opinión, y más cuando ésta se vuelve contra el sistema.

    De este modo, se afirma la premisa de que estamos conducidos por el pensamiento único y válido, impidiendo el paso al pensamiento crítico, a la defensa de nuestros propios pensamientos, por lo que la libertad se mantiene ausente. Quizás la forma de alcanzar la libertad de expresión en las sociedades postmodernas es teniendo la osadía de denunciar la opresión social que limita un amplio abanico de planteamientos divergentes. Por ello, a pesar de las utopías existentes en el ámbito social así como en el educativo, éstas se hacen necesarias para tomar conciencia y tener como referentes modelos utópicos para acercarnos a lo ideal, no a lo que es, sino lo que debería ser.

  69. UTOPÍA

    En el post podemos observar claramente como se hace mención al concepto de utopía, un término que nos hace ver como en esta vida, hemos de tener aspiraciones y metas, las cuales nos impulsen a luchar por lo que queremos conseguir ayudándonos a conseguirlo mediante los proyectos que nos planteemos y que hagamos efectivos. Una vida sin utopías o metas que alcanzar sería una vida monótona en la que todos haríamos lo mismo y nos daríamos por vencidos más fácil de lo que ya hoy hacemos.

  70. Cristina

    Este post lo interpreto de manera que hacer realidad los sueños y las aspiraciones tanto personales como colectivas es algo fundamental para nuestra vida, ya que es necesario tener una motivación por la que luchar y enfrentar.
    Si bien, que cada persona tenga su propia utopía como ideología de vida, podría incitar a vivir mas haya de la realidad, y no de lo verídico, es por ello que es preciso establecer un termino medio entre utopía y realidad.
    La utopía seria la guía, el motor, para ir construyendo poco a poco nuestra propia manera de vivir y sentir.

  71. Tania Martel

    En este post, se hace una mención al concepto de “utopía”. Cuando se menciona o se hace referencia a una sociedad utópica; para nosotros alude a una sociedad ideal, algo que no existe o que está muy lejos de ser alcanzado.

  72. ATTENERI

    Este post denominado “Utopías” publicado por Lidia Santana Vega, me ha parecido muy interesante para tenerlo presente en nuestras vidas, ya que nos habla de que si queremos avanzar y subvertir un determinado estado de cosas tenemos que tener en cuenta las utopías, donde nuestros proyectos de vida deben de integrarlas, pues es la única manera de ir dando pasos hacia nuestros ideales de vida.

    También me ha parecido muy interesante la respuesta que le dio Fernando Birri en un charla a un estudiante, donde éste le preguntó que para qué sirven las utopías, y Fernando le respondió que esta pregunta también se la hace a el mismo muchas veces y suele pensar que la utopía está en el horizonte, es decir, si das diez pasos la utopía se aleja diez pasos, y si das veinte pasos la utopía se coloca veinte pasos más allá, donde por mucho que caminemos nunca la alcanzaremos, de manera que la utopía sirve para eso, para caminar. Esto nos lleva a una reflexión sobre la importancia de las utopías en nuestras vidas, donde debemos de desarrollar y aplicar el pensamiento crítico promoviendo acciones para la mejora de nuestros proyectos de vida.

  73. Cathaysa Machado

    Las utopías deben de convertirse en nuestras metas, objetivos y sueños a cumplir. La vida sin unas metas, sin unas ilusiones, no es vida.
    Para mí vivir es aprender, aprender día a día, es salir del círculo de confort y aprender cosas nuevas, enriquecerme de los demás y valorar a cada una de las personas.
    Por ello considero que todos tenemos que tener, tenemos que proponernos utopías en nuestra vidas.

  74. Aida Fernández

    Tras leer el post “Utopías” tengo que afirmar que estoy totalmente de acuerdo con Lidia cuando cita al autor, Emilio Lledó “que la libertad de expresión no consiste tanto en poder decir lo que nos venga en gana, sino es poder pensar lo que decimos”. Desde mi punto de vista en muchas ocasiones es muy difícil pararte a pensar, razonar y a continuación, hablar. En definitiva, es dar paso a paso, de manera adecuada o en congruencia con los valores establecidos por la sociedad. Es verdad que hoy en día se habla de libertad de expresión, pero realmente, ¿Dónde está el límite?. Como futuros educadores debemos realizar no solo cambios a nivel educativo, sino ir un paso más allá y sumergirnos en el contexto social, ya que nos vemos afectados por diversos factores como políticos, que en cierto modo, condicionan nuestra “libertad de expresión” y los procesos que vamos desarrollando paso a paso, llegando incluso a frustrar o desmotivar la acción del profesorado. Por lo que desde mi punto de vista deberíamos crear utopías para siempre ir un paso más allá, más allá de la realidad, creando un clima de total motivación y absorción para todo el alumnado.

  75. Davinia

    Alcanzar una meta es un propósito que toda persona quiere. Con la pregunta de Fernando Birri de ¿para qué sirve la utopía? a lo que responde para “caminar” es un hecho con el que estoy totalmente de acuerdo. ¿Qué sería de nosotros sin retos, sin metas, sin utopías? Para mí una utopía es un sinónimo de obtener y querer una meta, un reto, ver un resultado de tu trabajo de un esfuerzo que requiere implicación y así obtener un resultado del que nos sintamos orgulloso.
    Efectivamente el caminar seguir hacia delante y tener una motivación y una meta es importante para nuestra vida, por lo que es necesario que todos soñemos con la utopía y por conseguirlas, aunque este sea un camino dificíl y lejano, hay que vivir y caminar hacia nuestros sueños.

  76. Amanda

    Este post es muy interesante, es verdad que vivimos en una sociedad en la que nos movemos y pensamos de la misma manera de una forma casi obligada, es decir, parece que no hay libertad de expresión. Para nosotros existen esas utopías como algo lejano casi imposible de alcanzar pero que de una manera las creamos para llegar a algo aunque nunca no lo consigamos en si, nos ayuda a ir hacia delante y pasar esos objetivos que uno se plantea en diversas etapas de sus vidas, como mismo se ve reflejado en el post. Podría decir que las utopías son ideales que uno cree que sucederán y llegaran para mejorar lo que ya tenemos pero sinceramente creo que solo sirven para caminar como mismo dijo Fernando Birri.

  77. María José

    Este post, me ha hecho reflexionar sobre la respuesta que da Fernando Birri a la respues de ¿Para qué sirve la utopía? a la que él responde: – para caminar.
    Creo que hoy en día, muchas personas nos vemos muchas veces persiguiendo una utopía, un sueño, un “futuro logro”, que a veces no llegamos a cumplir o no llegamos a alcanzar, por el hecho de falta de motivación. Muchos se quedan en el camino, que pesar de empezar una batalla por conseguir sueños, metas, etc. dejan atrás por falta de esa motivación.
    Siempre debemos pensar que lo más duro de conseguir, lo que más difícil sea de lograr, al final es lo que más satisfacción llega a dar.
    “Todos los caminos siempre llegan a Roma”, pero siempre se debe ser fuerte en la lucha. Creo que todo aquel que tiene una meta o un objetivo debe luchar por ello, porque no hay nada más satisfaciente que el saber que después de mucho esfuerzo se ve el los resultados de haberlo logrado.
    Y eso mismo es la utopía, el saber que existe algo que se puede lograr, pero que hay un duro camino que recorrer para poder alcanzarlo, pero siendo perseverante se puede llegar a lograr.

  78. Romina Perera

    Es verdad que, en este mundo globalizado, donde los medios de comunicación de masas son los que tienen el poder, las personas ya no son libres de tener sus propios pensamientos. Nuestras ideas, en realidad no son nuestras, nos han hecho creer que lo son cuando, en verdad, se ha hecho todo lo posible para conducirnos hasta ellas. Estoy totalmente de acuerdo con Emilio Lledó cuando dice que la libertad de expresión no consiste tanto en poder decir lo que nos venga en gana, sino poder pensar lo que decimos. Yo añadiría quizá el hecho de poder argumentar, de manera racional, todo lo que decimos. Las cosas no son así porque yo lo pienso sino porque lo creo y tiene una razón. Conseguir este tipo de pensamiento, separado de los medios de comunicación de masas, podría ser una de dichas metas utópicas.

  79. Azzay

    Se suele decir que la perfección no existe, no puede ser alcanzada, es utópica. Una utopía es la perfección en sí misma, ya se hable de sociedades utópicas, modelos educativos utópicos, etc. No podemos alcanzar la perfección, pero lo que si podemos hacer es acercarnos lo máximo posible a ella. Esto significa mejorar, avanzar, progresar, evolucionar. El ser humano necesita de metas utópicas que le faciliten un modelo de perfección al que acogerse y poder alcanzar. Sabemos que no podemos alcanzar la perfección, pero es gratificante el saber que nos estamos acercando a ella poco a poco, día tras día, saber que estamos progresando no solo como personas individuales, sino también como sociedad.

  80. Anabel

    El post es muy interesante ya que nos explica lo que la utopía pretende hacernos ver , tenemos que ser realista y saber que es lo que podemos conseguir o no en nuestras vidas o lo que puede cambiar o no en la sociedad, Pero que eso no nos quite nuestra libertad para expresarnos ante el mundo y soñar con lo que queremos.

  81. Fran

    La utopía es el concepto que encarna lo ideal, en este caso, en el mundo educativo, por suerte dicha utopía sustentada en la libertad de expresión o la atención a la diversidad, entre otras, se hizo realidad en su momento, y me refiero a la época de La Escuela Nueva del siglo pasado, rica en experimentos educativos exitosos que hoy serían considerados como fuera de lo común, tales como el aprendizaje autónomo, el aprendizaje en la “vida real”, es decir, dar una clase paseando por el pueblo o simplemente el hecho de construirte tu propio cuaderno o glosario de aprendizajes durante el curso sin necesidad de invertir en libros y soportes costosos. Si bien, esta utopía desapareció por las guerras y dictaduras propias del egoísmo del ser humano y sus intereses. Por ello y en definitiva, si queremos optar a hacer real la utopía educativa, debemos empezar a limpiar el mundo educativo de los intereses personales negativos de los dirigentes, así como eliminar el miedo al cambio que tan extendido está en los claustros de profesores.

  82. Claudia

    En primer lugar, me gustaría plantearme el concepto de utopía. La utopía es un plan o un proyecto que en el momento que se formula parece que nunca será realizado. Lidia Santana plantea que para que se pueda avanzar en la vida es necesario acariciar las utopías. En mi opinión, tiene razón debido a que la vida se basa en los sueños, y querer alcanzarlos, muchas veces estos sueños nos resulta difícil lograrlos, pero no por ello nos vamos a rendir, debemos intentar alcanzarlos por muchas dificultades que aparezcan en el camino. Este aspecto hay que tenerlo en cuenta en todos los aspectos de la vida, tanto en lo profesional como en lo académico.

  83. Raquel

    Estoy de acuerdo con el post. Debemos aprender a ser críticos y obviamente pensar que como futuros educadores podemos crear un cambio no solo educativo si no social. Hay que ser utópicos, sin embargo, también quiero añadir que debemos ser realistas, en un mundo donde los pequeños intentos de cambio no dan resultado, ya que tenemos muchas “trabas” por el camino, políticas, económicas y sociales llegan a desmotivar al educador o en este caso a los futuros expertos en educación, no por ello debemos dejar de intentarlo, sobre todo porque desde mi punto de vista cualquier persona que se dedique al gremio de la educación debe ser un poco idealista, además de que tienen todos y cada uno de ellos el poder de cambiar una perspectiva social, somos los pilares que fomentan la realización personal y colectiva de la sociedad.

  84. Sara

    Este post es muy interesante, ya que es importante que en la educación actual los alumnos también tengan la libertad de expresar lo que saben y lo que sienten sin tener miedo al rechazo o negativa del profesor. Como se comenta al principio del post, tanto el alumno como el profesor aprenden el uno del otro, porque el profesor no puede dar la clase sin sus alumnos, ni los alumnos pueden aprender sin el profesor y cada día en clase es una experiencia nueva para ambos.

  85. Jorge González Felipe

    Me parece muy interesante la manera de abordar el concepto de utopía, en cierta manera a lo largo de la vida abordamos ciertas utopías, en la mía propia tengo dos grandes inquietudes como es la educación y el deporte, desde niño quise dedicarme al deporte en cualquier manera y eso en parte es un tanto utópico, ya que no todos podemos, valemos o tenemos esa suerte, pero el avanzar o caminar como se cita anteriormente en el post me ha llevado a entrar en la universidad algo que nunca creí, y me ha llevado a cuarto de carrera algo que nunca creí tampoco y a buscar relacionar mis dos grandes inquietudes con algo con que poder ganarme la vida, quizás sino hubiera intentado llegar a dicha utopía, nunca me vería en esta situación, que no considero mala, a través de este post y como reflexión personal puedo decir que las utopías nos llevan a coger nuestro camino adecuado, yo nunca seré futbolista, o un nadador olímpico , pero tal vez pueda ser un maravilloso profesor de educación física, algo que si algún día sucede si yo no me llego a plantear dicha utopía, esa situación sería ficticia.

    Otra idea interesante es el concepto de libertad, ya que hoy día, tal libertad, dentro y fuera de la educación no existe, pero poco a poco nos vamos acercando a ella, debido a que nos vamos planteando diversas utopías que nunca se suelen cumplir, como la propia palabra dice, pero que poco a poco nos acerca a ese ideal de libertad que llevamos años buscando.
    La primera idea del post también es un tema de actualidad, la libertad de expresión, algo que muchas veces nos lleva a confusión, ya que esta idea no se define como poder obrar como nos venga en gana, ya que de este modo podríamos interferir en la libertad individual de otra persona, pero si en poder pensar lo que queramos, algo que no estoy de acuerdo que se trabaje adecuadamente dentro de la escuela (esta libertad se trabajaría por medio de la creación de un pensamiento crítico dentro del alumnado).

    En conclusión la utopía es algo esencial dentro de la educación y dentro del día a día de cada uno, ya que nos ayuda a avanzar y a encontrar nuestro camino correcto en la vida, y que por medio de la utopía nos vamos acercando cada vez mas al ideal de libertad.

  86. Iris

    las utopías deben ser algo por lo que luchar y después de leer el post, creo que todo el mundo debería tener utopías. Me refiero a lo siguiente: en primer lugar estoy de acuerdo con la autora del post, Lidia Santana, al aplicar el hecho de que “dibujemos utopías” porque vivimos en una sociedad donde no somos libres de nuestros pensamientos, todo lo que se considere fuera de la normalidad se considera extraño, ajeno como el ejemplo que no pone la autora del post al explicar que los alumnos consideramos utópicos espacios de aprendizaje donde alumnos y alumnas se sientan libres para expresarse. Creo que vivimos en un mundo donde no alzamos la voz ‘por miedo a equivocarnos y por ello veo necesario esa libertad de expresión porque cada uno debe luchar por lo que cree.

  87. Borja De Paz

    Es muy interesante el tema de la utopías ya que es necesario pensar que es lo que queremos conseguir y a donde queremos llegar, y aunque muchas veces eso que deseamos, eso que dice Fernando Birri, de que es imposible de conseguir, eso de que, cuando da diez pasos y la utopía se aleja otros diez pasos mas, probablemente sea cierto, pero no por ello hay que dejar de luchar, no dejar de sentir que algún día eso se pueda conseguir, por que de eso trata la vida, de seguir unos sueños que hagan sentirnos vivos día a día, y por los que levantarnos cada mañana y decir hoy es un día más por el cual seguir caminando en busca de lo deseado.

  88. ISABEL

    Es bueno que las personas tengan metas en un futuro para poder realizarse y estar motivados en su día a día.Por ello creamos utopías. Grandes, pequeñas, a corto plazo, a largo plazo. Como dice en el post, Lidia Santana, “si doy diez pasos la utopía se aleja diez pasos”, hay que aprender a motivarse uno mismo, porque si te pones metas muy difíciles de alcanzar esto conllevará a la desmotivación. pienso que debemos seguir soñando con poder alcanzar nuestras metas sean las que sean, ya que nadie sabe donde nos encontraremos en un futuro, no muy lejano.

  89. Daniel Dueñas Pulido

    Las utopías forman parte de nuestra vida y además son necesarias para estructurar nuestra vida, con ellas establecemos las metas a conseguir y que camino vamos a tomar en nuestro desarrollo como personas, da igual si dichas metas sean alcanzables o no lo importante es establecerlas en primer lugar y en segundo lugar intentar alcanzarlas. Este concepto de utopía desde mi punto de vista lo asemejo a un billete que nos encontramos en la calle atado a una cuerda invisible e intentamos cogerlo sin saber que alguien esta tirando de el, podríamos decir que la utopía es ese billete atado a una cuerda y nuestro objetivo es intentar alcanzarlo de alguna manera. Así este billete se puede convertir en cualquier propósito o meta que queramos alcanzar que nos permitirá irnos desarrollando conforme vamos acercándonos a nuestras metas.

  90. Ana Mª Reyes

    Con respecto a este post de la profesora Lidia Santana, estoy de acuerdo con el tema de las utopías, ya que todo el mundo tiene derecho a tener aspiraciones en la vida. Vivimos en un mundo en donde somos libres de tener nuestras libertades de pensamiento, aunque a pesar de ello, por miedos no seamos capaces de llevarlo a cabo, por esa misma razón, la profesora nos motiva a que aspiremos a más ” a seguir dando pasos hacia nuestros ideales de vida” debemos ir avanzando hacia un mundo mejor, y a realizarnos como personas, ya no solo en el ámbito laboral sino también personal.

  91. Lesly

    Después de leer y reflexionar sobre lo que usted comenta en este post, me he dado cuenta de que, en realidad, la vida en sí es una utopía, nuestra utopía. Cada uno tiene un sueño por el que luchar y una meta que quiere alcanzar por encima de todo, y cada vez que hacemos lo imposible por llegar hasta ella algo ocurre y la aleja un poco más. Esto nos puede convertir en dos tipos de personas: por un lado están aquellas personas que se quedan en el camino y no quieren seguir luchando por aquello que más anhelan hasta que, de repente, se dan cuenta de que ha pasado el tiempo y, aunque no lograron su meta principal, han logrado algo diferente pero que les llena de igual manera. Por otro lado están las personas que, por muchas piedras que les ponga el camino, se levantan y se vuelven a caer, creando un círculo vicioso, el cual se verá recompensado cuando obtengan el resultado que querían desde un principio y puedan alcanzar así su “pequeña gloria”.
    Por esta reflexión, y por todo lo que nuestra pequeña/gran vida utópica conlleva, gracias profesora, por ser parte de la educación de muchísimas personas y ayudarnos a seguir corriendo detrás de nuestra utopía.

  92. Nazaret Rguez. Carballo

    Gracias a este artículo que ha realizado nuestra profesora Lidia Santana Vega, nos damos cuenta de cuan importante son las utopías para todos los ciudadanos y ciudadanas. Es necesario que todos soñemos con esas utopías personales y que luchemos por conseguirlas, aunque se alejen como dice Fernando Birri, ya que, gracias a perseguir esa utopía, ese sueño lejano, nos movemos, nos motivamos, VIVIMOS a favor de ese futuro que queremos conseguir. Por todo ello, pienso que gracias a la asignatura que nos imparte nuestra profesora Lidia, aprenderemos a dirigir, motivar la creación o reavivar las utopías que ya habíamos dejado en el olvido. Me lleno de motivación este año gracias a estas grandes palabras, y aún es solo el comienzo.

  93. Lorena Soria

    Me ha parecido un post interesante y motivador, ya que en los últimos años académicos que he vivido, han habido determinadas situaciones y momentos de mi vida en los que por miedo a fallar o fracasar decidía quedarme en mi “zona de confort”, pero luego recordé que siempre hay que tener sueños y luchar por ellos, superar las dificultades y continuar mirando de frente al futuro, luchando por superarse a uno mismo y no siendo conformistas con nada, ya que siempre se puede dar más de uno mismo, y hoy por hoy esa es mi mentalidad. No quiero simplemente aprobar una asignatura para que me conste en el historial académico o alcanzar una media para que me concedan la beca, mi mayor objetivo es aprender, enriquecerme de lo que más me gusta y poder ejercerlo en un futuro, que espero sea cercano, y ser feliz haciendo lo que realmente me apasiona, siempre dejando abiertas las puertas del conocimiento y el aprendizaje.

  94. Cristina Alberto

    Me gustaría comenzar el comentario a este post con una pregunta, ¿qué sería de nosotros sin utopías?, si todos nos callamos y tratamos de repetir como autómatas los argumentos, o pensamientos que son socialmente aceptados jamás lograremos avanzar.
    El camino a seguir para ir un paso más hacia el futuro es considerar, así como tratar de llevar a cabo acciones (tanto educativas como cualquier otra que consideremos relevante) aunque parezca utópico o sea o no el pensamiento que tiene o la acción que lleva a cabo la mayoría hegemónica.

  95. Esther Betancor

    Pienso que las personas, para poder mantenernos vivas, debemos tener al menos una utopía, algo por lo que luchar, ya sea en el ámbito personal o en el personal. Las utopías nos hacen que cada día nos levantemos de la cama con una ilusión que nos haga encontrar una razón por la que vivir el día a día. Proponernos metas también nos hace madurar como personas, y esas metas, cuando las conseguimos, nos llenan de satisfacción, o como concluye la autora del blog Lidia Santana: una utopía “nos permite ampliar nuestro horizonte vital emprendiendo acciones para la mejora de la sociedad y de nuestra propia vida”

  96. TAMARA

    Este post me ha hecho reflexionar y pensar sobre que es cierto que todos en la vida debemos tener una utopía a la que intentar conseguir todo aquello que nos propongamos, y sobre todo nuestros ideales de vida.

  97. Cristina Hernández

    La incertidumbre mayoritariamente de los jóvenes con respecto a la utopía y el progreso es una situación que viene por el desencanto con la sociedad del momento. Es difícil marcarse objetivos y pensar que su consecución es posible si estos se alejan del pensamiento hegemónico de la sociedad, ya que a parte de la dificultad de alcanzar dichas metas, está la dificultad de luchar contra los prejuicios y la imposición de lo que esta aceptado socialmente.
    Nuestro pensamiento es libre, pero la frustración por no poder actuar libremente en coherencia al mismo sin obtener respuestas reactivas de nuestro entorno es lo que provoca la desesperanza de la gente joven como yo.
    No obstante, hay que afianzar la seguridad en uno mismo y enfrentarse a esas resistencias aprendiendo a lidiar con ellas.
    Espero que esta situación generalizada de desencanto algún día se transforme en el espíritu motivador que le hace falta a las generaciones presentes y futuras, y que conformará no sólo el progreso de las personas como individuo sino el de la sociedad a la que pertenecen.

  98. Gema

    Estoy de acuerdo con la autora Lidia Santana, ya que creo totalmente necesario tener ciertas utopías que nos permitan avanzar, tanto en la parte personal como en la profesional, y como dice Emilio Lledó tener libertad de expresión para poder decir lo que pensamos. Me asombra como es posible que hoy en día todavía existan alumnos que no crean en la utopía, que no sean capaces de tener, al menos una, en su vida; probablemente si la tienen o la hayan tenido, pero no la ven de una manera utópica o no quieren verla así. Es cierto que vivimos en una sociedad en la que no somos totalmente libres para expresar nuestros pensamientos, pero eso no significa que no los tengamos y que no pensemos de una manera diferente.
    Sin embargo, no estoy del todo de acuerdo con la explicación que da Fernando Birri sobre ¿para qué sirve la utopía?; es cierto que la utopía esta en el horizonte, pero no tiene por qué alejarse cada vez que nosotros avanzamos, puede ocurrir eso, pero también podemos irnos acercando a ella sin que esta se aleje si tomamos las decisiones correctas y elegimos los caminos adecuados para llegar a ella. Comparto la idea de que la utopía nos sirve para caminar, sino ¿para qué queremos esa utopía?; nos ayuda y nos motiva para avanzar, para llegar a nuestra meta, a nuestro objetivo de vida personal o profesional.

    Me ha gustado mucho este post, ya que creo que es algo que tenemos en la vida como algo común, algo diario, o por lo menos algunos de nosotros. Me ha hecho reflexionar sobre mis metas en la vida y si he escogido bien los caminos por los que he ido, o si tendría que plantearme coger otros que me acerquen más a mi utopía.

  99. Verónica

    Todas las personas debemos de aprender a aceptar el pensamiento y las opiniones de los otros, si no estas de acuerdo con una opinión es aceptarla, porque hablar con personas que expresan sus pensamientos, también es una manera de aprender, compartiendo puntos de vista diferentes.
    Estamos en nuestro derecho de tener sueños, sean alcanzados o no, algo que te hace ilusión conseguir, por muy difícil que sea perseguirlos siempre valdrá la pena el intento para alcanzarlos. Nos sentimos felices y vivos al tener que cumplir nuestros sueños.

  100. Fabiola Justo

    Con este post comenzaré con una pregunta que llamó bastante mi atención, y es ¿para qué sirve la utopía? Y con dicha pregunta yo me cuestiono otra ¿qué es la utopía?
    ¿Sería utópico la relación entre el profesorado y el alumno? ¿sería utópico que cada persona tuviera en cada momento de su vida libertad de expresión? Con esto me refiero a que por que creamos que algo sea utópico no tenemos por qué dejar de perseguir lo que queremos lograr, nuestras metas. Además de defender nuestra propia voz, sin rendirnos, sin dejar de “caminar” dando lo mejor de nosotros, siendo utópicos.

  101. Vanesa Hernández

    Quisiera empezar citando la respuesta de Fernando Birri a la pregunta ¿para que sirve la utopía? A lo que responde “para caminar”. Yo me pregunto ¿qué haríamos sin utopías? pues creo que son reflejo de los más difíciles, pero también emocionantes sueños que podemos tener.
    Creo que es positivo pensar en las utopías como sinónimo de retos, y ya sabemos que cuanto más esfuerzo implica alcanzar la meta, más satisfacción experimentas cuando empiezas a ver los resultados, aunque sean pequeños.
    Desde mi perspectiva, creo que lo importante es no rendirse, es intentarlo, es caminar. Si no fuese así, terminaríamos estancados, y nuestra motivación acabaría por desaparecer. Por eso, creo que acariciar las utopías implica emprender un camino, seguramente complicado, lleno de incertidumbre, pero posible. Parece entonces el ingrediente necesario para lanzarnos en busca de lo que un día consideramos un sueño inalcanzable.

  102. Abigail Izquierdo

    Me ha encantado este post, quizás porque siempre he sido una persona que no se ha conformado, y que cree que lo ideal de las cosas es aquello por lo que debemos apostar, aunque no lo logremos, lo importante es intentarlo y como dices en el post, dar pasos. Dar pasos hacia tus sueños, seguir caminando, más, más, más.. Hasta que lo bueno sea mejor. Posiblemente no se llegue al límite que te has puesto, un límite utópico, pero la cuestión es tener el pensamiento de querer llegar, sólo así se pueden conseguir verdaderamente las cosas.

  103. María

    Después de leer el post de utopía considero que las utopías son necesarias para tener algo por lo que luchar, una motivación, una meta a la que llegar, en definitiva, algo por lo que vivir. Por ello, pienso que las utopías son como sueños que pretendemos alcanzar y hacer realidad.

  104. Leticia

    En un primer momento he de reconocer que no tenía muy claro el significado del concepto de ‘utopía’, pero a medida que iba leyendo el texto me quedaba claro la interpretación que le tenía que dar. En un primer momento se habla de que la relación entre alumno – profesor para favorecer los procesos de aprendizaje, los alumnos la consideramos como utópica, algo que interpreto como que es una relación que consideramos como necesaria y con la que estoy de acuerdo, pues esto nos hace ganar motivación y desarrollamos las asignaturas con mayor satisfacción.
    Me gustó el último párrafo donde se comenta para qué sirve la utopía. Fue ahí donde realmente comprendí el significado de la palabra. Son las metas que nos proponemos que en ocasiones parecen inalcanzable, pero es esa inaccesibilidad la que nos hace que sigamos yendo a por ellas.

  105. Sonia

    Considero que nos encontramos en un mundo en el que no todos expresamos lo que pensamos por miedo a equivocarnos, por no encajar en una sociedad ya construida de una manera tan cerrada al pensamiento y a la critica. Me parece necesario, que los alumnos tengamos esa idea de sentirnos libres para explicar lo sentimos o pensamos, pues esto hará de nosotros personas criticas con aquello que nos rodea, y no tengamos esa presión de seguir esos procedimientos que la sociedad nos quiere inculcar. Por ello, considero muy importante que se eduque a los alumnos desde ese punto de vista, pues esto hará que cada uno luche por lo que realmente cree.

  106. Alba Machi

    Me parece muy interesante el tema de las utopías a la par que necesario en nuestra vida, pues creo que todos tenemos que tener un mundo imaginario, paralelo a este, en el que seamos felices imaginándonos las cosas que más nos gustaría hacer o tener, refugiándonos de alguna manera de la sociedad en la que vivimos. Todos tenemos derecho a tener sueños, que quizás un día alcancemos o no, pero sueños que nos hagan siempre sentirnos vivos.

  107. Elena Chinea

    Me parece necesario en la vida tener algo en lo que creer, algo que te haga levantarte cada día y tener ilusión por hacer cosas: tener sueños. Y a veces esos sueños son inalcanzables, pero no por ello dejamos de soñar. Quizás ese pensamiento es importante tenerlo en cualquier ámbito de nuestras vidas, también referente a lo educativo, pues eso nos hará crecer, no sólo como futuros profesionales de la educación, sino también como personas.

  108. Lidia Santana

    Miriam no pierdas nunca la curiosidad, gracias por leer el post y por compartir con los demás tus comentarios y tu deseo de seguir progresando en todos los ámbitos de la vida.

  109. Lidia Santana

    GRACIAS Pedro, me ha producido una gran alegría y satisfacción leer tu comentario al post. Sinceramente he de decirte que no eres un alumno más, que tu promoción de Psicopedagogía no fue una más en la que impartí mi docencia.
    En el curso académico que señalas me encontré con un grupo de alumnos y alumnas capaces de pensar por sí mismos, con madurez de criterio para plantear sus puntos de vista y, sobre todo, entusiasmados por aprender.
    En tu caso mostraste una gran pasión por seguir aprendiendo y nutriendo tu universo de nuevas experiencias vitales y profesionales.
    En fin, tuve la fortuna de dar clase a la promoción 2010-2012 de Psicopedagogía, de la que fui nombrada madrina. Nunca en mi dilatada trayectoria profesional me había sentido tan retada por el alumnado, nunca había disfrutado tanto en mis clases, nunca había aprendido tanto de mi alumnado. A las ocho de la mañana había que ver los rostros de aquellos alumnos y alumnas atentos e interesados por aprender: cómo preguntaban, cómo dialogaban entre ellos y conmigo, y cuanta calidad había en sus razonamientos.
    También yo te estaré eternamente agradecida porque alumnos como tú me han ayudado a ser mejor profesora y a seguir creciendo tanto en el plano personal como en el profesional.

  110. Lidia Santana

    Gracias Juanjo por leerme, sobre todo en el mes de agosto donde hasta el acto de la lectura parece que se va también de vacaciones, y por tu comentario tan elogioso.

  111. Miriam Pérez

    Sólo por curiosidad entre en el blog, y me llamó la atención el titulo de este post. Me parece un post motivante, en el que anima a que todos tengamos utopías, ya que es una manera de seguir avanzando y tener algo por lo que luchar. Me adueño de varias frases de este post,me ha encantado leerlo. Gracias Lidia. Saludos.

  112. Pedro

    Hace ya algunos años intenté hacer psicopedagogía en la Universidad de La Laguna. No estaba muy bien planificado porque tenía que compaginar trabajo, familia y estudios. Asistí los primeros días del curso escolar a algunas clases y una de ellas la impartió Lidia Santana. Esa clase me marcó definitivamente y, como si se tratara de una buena película, me emocionó y hasta tuve que disimular para que no se me notara como derramaba lágrimas sin poder hacer nada al respecto. Ese año tuve que abandonar el proyecto, pero la huella que dejó en mí esa experiencia, lo que había sentido en esa clase, no paraba de revolotearme hasta que busqué la forma de planificarme para poder hacer frente a este proyecto (psicopedagogía).
    En el curso 2010-2011 empecé otra vez Psicopedagogía buscando encontrar el alimento que había probado y que tanto necesitaba mi espíritu. “Quería convertir la utopía en realidad” El proyecto se consumó y mi alma y mi espíritu se saciaron, aunque siempre andan buscando ese tipo de alimento vital.
    A tí Lidia gracias por servirme de referencia, gracias por dedicarte a la educación, gracias por inspirarme, gracias por desafiarme, gracias por emocionarme, GRACIAS.
    Eternamente agradecido.
    Un alumno más.

  113. Juanjo

    Precioso post, Lidia. Gracias.

Enviar un comentario

Powered by