@BlogCanalEducación | Las voces más relevantes del mundo educativo » Blog Archive » La brecha digital es ya una brecha escolar

Error: No se pudo crear el directorio wp-content/uploads/2017/10. Asegúrate de que el servidor tiene permisos de escritura para el directorio superior.

Mariano Fernández Enguita

Perfil

7 febrero, 2017

La aproximación del entorno digital a la educación fue recibida con alarma. Aparte de otros supuestos peligros se anunciaba una brecha digital, poco menos que una catástrofe sobre todo para quienes suponen que la escuela es igualitaria o, al menos, meritocrática. Este supuesto tiene poco fundamento y contiene mucha ideología, pero lo interesante es que, de comienzos de los noventa (cuando surgieron las primeras publicaciones sobre la digital divide, haves y have-nots, inforricos e infopobres) a hoy, tal brecha se ha cerrado a gran velocidad: ninguna tecnología anterior, ni general ni de la comunicación, se había masificado, casi universalizado, a la velocidad de la digital. Compárese la expansión de la informática, internet o el móvil inteligente, por ejemplo, con la de la radio, el agua corriente o, más lento aún, la escuela y la lectoescritura. Por supuesto que hay y habrá desigualdades en el acceso al entorno digital, como a cualquier otra tecnología, pero la noticia es lo contrario, su velocidad de expansión y su capacidad de llegar adonde no llegaron las tecnologías a las que sustituye (piénsese, por ejemplo, en adónde llegan las bibliotecas impresas y las virtuales, la enseñanza tradicional y el aprendizaje en línea).
Pero el acceso es solo una parte: la otra es el uso, en el que vemos una brecha de segundo orden, o secundaria. No es lo mismo utilizar la tecnología para crear que para consumir cultura, no es igual aprender a programar que tontear en las redes sociales, etc. Aquí, como no podía ser menos, influye lo de siempre: el entorno social y cultural, aunque no siempre de la manera prevista. En los países digitalmente más avanzados se dan por cerradas, en trazo grueso, las brechas de género, étnica y territorial; no tanto la etaria y generacional, aunque grupos de edad cada vez mayor van dejando de ser inmigrantes digitales (el tiempo no pasa en balde y los nativos se acercan ya a la cuarentena). Pero la divisoria más resistente y persistente es la de clase, en particular la asociada al nivel educativo de los padres. Algunas investigaciones, muy celebradas por los tecnófobos, que mostraban falta de relación e incluso una relación inversa entre acceso o uso digital y logro académico no tienen otro secreto: al igual que ante la lectura o ante cualquier otra forma de acceso a la información, las familias con mayor capital cultural están en mejores condiciones de controlar, orientar y acompañar a sus hijos en el nuevo entorno digital, lo que se traduce en un uso cuantitativamente más limitado pero cualitativamente más variado y más rico; téngase en cuenta que en este entorno la industria del entretenimiento es más fuerte y la institución escolar, en cambio, es más débil.
Y aquí llegamos a lo que llamo la tercera brecha, la institucional (entre la escuela y la sociedad) o profesional (entre el profesorado y su público). Hace un decenio el acceso al entorno digital de los españoles de 15 años era más amplio y más frecuente en la escuela que en casa, pero ahora es al revés, es decir, que se ha producido el sorpassode la institución por el hogar, tanto en equipamiento como en uso. De hecho, incluso el uso de recursos digitales para fines escolares es mucho más frecuente en casa que en la escuela. El problema es que, aun así, los hogares son muy desiguales, a diferencia de las escuelas que son hasta cierto punto iguales, por lo que la desidia digital en el interior de la escuela entraña su irrelevancia a la hora de compensar la desigualdad en el exterior. Esta tercera brecha no corrige, sí mantiene y me atrevo a decir que incluso refuerza la segunda, ya que las escuelas tienden a mimetizar su medio.

Por último, está teniendo lugar otro sorpasso, este dentro de la escuela misma. Aunque no tanto hoy como hace un decenio, las escuelas públicas están, en media, mejor equipadas que el conjunto de las privadas y concertadas, pero estas corren a más velocidad que aquellas. No solo se acercan en general sino que también abordan proyectos más ambiciosos o más proyectos ambiciosos tanto en tecnología (1×1, alta velocidad…) como en pedagogía (fusión de grupos, aprendizaje por proyectos, etc.). Y el secreto no parece que sea una mayor tradición innovadora, que unos centros tienen y otros no, sino un contexto externo e interno más favorable: en su exterior, el incentivo de competir por los alumnos en el mercado escolar, y además entre un medio algo más acomodado; en el interior, una mayor dedicación del profesorado y unas direcciones con más capacidad de dirigir.

4 Comentarios a “La brecha digital es ya una brecha escolar

  1. ISABEL

    Esta entrada me ha llamado mucho la atención, puesto que considero que tiene mucha razón en todo lo que el autor expone.
    La tecnología está implantada totalmente en el mundo en el que vivimos, y es muy útil para muchos aspectos, pero es cierto que está provocando, como dice la propia entrada, una brecha digital en la educación de los niños.
    Los recursos tecnológicos que hay en los centros educativos son mínimos, además de que no todos los profesores utilizan las TIC en sus clases, y para muchos trabajos o tareas que mandan los profesores se necesita de Internet. Es ahí cuando decimos que hay una brecha digital, ya que todos los niños no tienen fácil acceso a estos recursos, y muchos no poseen internet en sus casas, por ello, de esta manera se está fomentando la desigualdad entre ellos.

  2. Vicente Juan

    Estoy totalmente de acuerdo con el artículo, es evidente la existencia de una brecha digital en materia educativa. La inversión en nuevas tecnologías ha decaído desde hace unos años, quedando todo el material digital de los centros mermado por la crisis y el avance digital. Considero que la mayor parte del alumnado sí tiene acceso a los medios informáticos (móviles, tablets…) pero muchos de ellos no disponen de conexión a internet permanente. En la escuela no se dedica el tiempo necesario a esta competencia, y es en casa donde su uso es mayor. Es por ello por lo que se crean desigualdades en esta competencia.

  3. José Ricardo

    Actualmente en el sistema educativo conviven alumnos del S.XXI, profesores del S.XX e instalaciones y leyes educativas como la LOMCE propias del S.XXI. Esto se hace presente en los centros educativos donde en un principio se nutrió a los centros de equipos informáticos invirtiendo gran cantidad de dinero, para posteriormente ser dejado en los colegios acumulando polvo, debido a que los profesores no sabían manejar dichos equipos y tampoco habían recibido formación por parte de la administración educativa. Actualmente, en los centros encontramos potentes equipos informáticos, conexión wifi, docentes que dominan las TIC… El problema actual radica, en que actualmente no todos los alumnos no tienen acceso a Internet, o cuenta con equipos que permitan acceder a los alumnos y trabajar desde casa. Esto genera gran desigualdad social, ya que actualmente la sociedad demanda el dominio de competencias digitales y el echo de que exista gente que a día de hoy no tiene acceso a las tecnologías, lo margina generando una sociedad cada vez más desigual desde el sistema educativo.

  4. María

    Si queremos erradicar las desigualdades, tenemos que empezar por las escuelas, ya que son las instituciones que tienen que crear igualdad, tanto dentro como fuera de ésta. Pero no podemos hablar de igualdad, cuando es ahí donde se crea la primera brecha digital, haciendo que los niños tengan que utilizar las nuevas tecnologías fuera de la clase, por lo que no todo el mundo tiene acceso en casa a Internet o ni siquiera a un ordenador. Hace unos años, era en la escuela donde se trabajaba con estos nuevos medios de comunicación, pero hoy en día, se dan cada vez más casos de trabajar con estos aparatos en casa, más que en el colegio. Por lo que estamos creando cada vez mas desigualdades, y , por ende, estamos haciendo una sociedad cada vez más desigual, justo lo contrario de lo que queremos conseguir.

Enviar un comentario

Powered by