@BlogCanalEducación | Las voces más relevantes del mundo educativo » Blog Archive » Disciplina, educación y pobreza

Error: No se pudo crear el directorio wp-content/uploads/2017/12. Asegúrate de que el servidor tiene permisos de escritura para el directorio superior.

Pedro Navareño

Perfil

24 marzo, 2014

En mi anterior entrada hablaba de la riqueza natural que encierra Colombia y la pobreza de sus gentes, pero no me extendí en dar explicaciones a propósito, pues quería hacerlo de un modo más explícito.

Cuando visité por primera vez Latinoamérica y este país en concreto, ya hace varios años, me sorprendieron muchas cosas, pero sobremanera sus riquezas naturales, la bondad y la generosidad de la gran mayoría de sus gentes. Ahora que tengo la oportunidad de vivir el día a día entre ellos, voy comprendiendo un poquito mejor sus esencias, en concreto en el contexto en el que me encuentro, el Valle del Cauca.

Por otro lado, como hoy, el avance de la tecnología, nos ofrece extraordinarias posibilidades de crear excelente información aunque también pueda ser utilizada con otros fines, les quiero ofrecer un buen ejemplo, rico y didáctico, de cómo los colombianos se ven a sí mismos:

http://www.youtube.com/watch_popup?v=lzuLYV8PLhw&vq=medium

Quizá la gran enseñanza que proporciona el magnífico vídeo, es que la disciplina, en todos los ámbitos de la vida, también en la educación, es esencial para lograr la paz y el progreso de los pueblos. Disciplina entendida como actitud positiva hacia los demás y su trabajo, como disposición para confiar y creer más en el esfuerzo compartido, colectivo y constante, que en buscar autojustificaciones para dejar de hacer y no cumplir con las propias responsabilidades. Aunque hay otros valores como el saber que el “éxito”, en general, es lento, que el individualismo y la falta de confianza en los demás es una pócima demasiado indigesta para construir una sociedad justa, pues como los japoneses creen, es más importante pensar y trabajar por el futuro de sus hijos y sus nietos que en lograr un enriquecimiento fácil e inmediato. Naturalmente, el conocimiento y el trabajo riguroso hacen la diferencia entre los países.

Lo que sucede aquí en Colombia y que se describe de forma tan magistral y general en el vídeo, pudiera tener algo que ver con las semillas que España, en la lejanía de los tiempos, dejó en estas tierras que hoy han germinado y cuyos frutos se parezcan, al menos en parte, a las cosechas morales que se siguen cultivando y produciendo en nuestro país, mucho más de lo que sería deseable. Me refiero, naturalmente, a la corrupción que tanto daño, desconfianza e indignación genera en la sociedad española y allí donde existe.

Consideramos, pues, que existe un único camino que pueda guiarnos a una sociedad más justa y éticamente deseable, ese camino es la educación, el trabajo y la disciplina mental para cultivar valores que nos permitan avanzar en la construcción de ciudadanos, pacíficos, críticos y éticamente comprometidos con la sociedad actual y en la construcción de un mundo sostenible.

Pero los gobernantes, junto a los poderes fácticos, frecuentemente, parecen mirar para otro lado, en vez de procurar el establecimiento y el cumplimiento de los derechos básicos de los ciudadanos. Un ejemplo sencillo para llamativo aquí es, por ejemplo,  caminar por las aceras de pueblos, algunos con cien mil habitantes, y comprobar que cada vecino las ha diseñado a su gusto, sin respetar alturas, dimensiones ni formas, haciendo rampas de todo tipo para acceder con las coches, motos o bicicletas a las viviendas, lo cual hace que sean impracticables en muchos tramos para personas normales y ágiles, no digamos para personas con movilidad reducida o simplemente en silla de ruedas, que en este último caso, simplemente es imposible. La razón de los accesos de vehículos a las viviendas, esencialmente, es porque nadie se atreve a dejar sus vehículos en la calle durante la noche por un temor bien fundado a que simplemente desaparezcan. Todo ello parece increíble en un primer momento. Pero lo peor, con serlo bastante, no es eso, si no la naturalidad con la que se acepta y como se asume que el espacio público sea utilizado al antojo y capricho de cada uno, pues además de todo ello, hay muchas puertas metálicas que abren hacía el exterior, lo cual supone un obstáculo insalvable cuando están abiertas, o simplemente los postes que pueblan estos espacios que deberían servir para caminar los peatones.

Aún peor que todo lo anterior, es que en esta parte del mundo la educación se ha convertido más en un negocio que en un derecho. De ahí la importancia y necesidad de luchar por una educación pública que garantice este bien tan esencial y necesario para todos sin ningún tipo de discriminación. Ya que la mano oculta del neoliberalismo es demasiado larga y poderosa, y sabe actuar impunemente, tratando de hacernos creer que esta ideología y sus recetas son justamente lo que la sociedad necesita.

Un Comentario a “Disciplina, educación y pobreza

  1. JAVIER GARCIA APARICIO

    “…existe un único camino que pueda guiarnos a una sociedad más justa y éticamente deseable, ese camino es la educación, el trabajo y la disciplina mental para cultivar valores que nos permitan avanzar en la construcción de ciudadanos, pacíficos, críticos y éticamente comprometidos con la sociedad actual y en la construcción de un mundo sostenible”.
    Qué verdad tan profunda y tan sencilla; tan palmaria que debe doler hasta en el fondo de sus corazones metálicos… Gracias Pedro por tus reflexiones. Un abrazo.

Enviar un comentario

Powered by